Es imposible no darse cuenta de que la Navidad está acompañada de todo el estrés por terminar o posponer las obligaciones pendientes antes de que se junten con el frenesí de cenas, regalos y reencuentros propios de estos días. Parece una carrera contrarreloj antes de la falsa sensación de “calma”. Lo curioso es que, el periodo navideño suele ser uno de los momentos en los que las empresas deciden realizar una contribución a la sociedad en forma de regalo altruista hacia los demás: la acción social o voluntariado corporativo en navidad. Pero ¿por qué lo hacen las empresas? ¿cuál es su sentido?

Es un momento del año en el que se da la oportunidad de aunar el mundo laboral con el de la acción social a la comunidad que acoge la empresa. Estas acciones van de dar a los demás desinteresadamente; se trata de desplegar nuestra parte más humana en uno de los momentos más sensibles del año, cuando llega el invierno, sentimos más frío y la soledad se hace más palpable.

Si queremos, la Navidad puede ser una excusa para acercarnos a aquellos que tienen menos que nosotros, y aportar nuestro granito de arena. Es el momento de trascender nuestro ego y con nuestros actos ayudar en algo que sea más grande que nosotros mismos.

Si más allá del acto altruista necesitas ayuda para convencer a tus jefes para participar en una acción de este tipo, aquí te traemos un resumen de los 5 principales beneficios organizativos que se consiguen con este tipo de acción social:

Inyectar energía, diversión y romper con la rutina

A veces estamos atrapados en la rutina y nos volvemos vagos y acomodados. Hemos dejado que nuestro cerebro conozca todos los atajos para gastar la menor energía posible al ir a trabajar y nos hemos “aplatanado”.  De esta manera, al romper con la rutina permitimos a la gente que rompa sus restricciones del día a día, les ayudamos a ser ellos mismos, a divertirse, a recargar las pilas y ganar en sentido de propósito.

Es un momento ideal en el que podremos apreciar todos los colores que llevan consigo nuestros empleados. Necesitan expresarlos y en ocasiones el trabajo no siempre deja que así sea.

Aprender nuevas habilidades y tener perspectivas

El poder compartir con compañeros de todos los niveles un mismo objetivo muy concreto y delimitado en el tiempo como puede ser una acción caritativa o cualquier otro tipo de acción social, hace que usemos y localicemos habilidades en nosotros mismos y en los demás que nos sirvan para coordinarnos y aunarnos en la tarea. Puede darse intercambio de conocimientos muy valioso o incluso momentos de toma de consciencia de cómo son mis habilidades y qué necesito para mejorarlas.

Si dejamos de lado los roles jerárquicos y escuchamos con atención tendremos la oportunidad de aprender mucho de estas oportunidades off-office.

Fortalecer los vínculos internos en la organización y mejorar la cultura de la empresa

Participar en alguna causa social demuestra a los empleados y a su entorno que la empresa tiene una consciencia moral y que se preocupa por algo más que su propio beneficio. Salir de la rutina de consecución de objetivos y dejar la oficina para realizar una tarea de diferente naturaleza como lo es esta, permite que todos nos veamos desde una nueva perspectiva más humana y cercana.

La causa que escojamos no debe ser baladí, sino que debe ser coherente con la misión de la empresa, aumentando así el sentido de la acción.

Ganar un mayor grado de empatía y gratitud

Llegar a la gente que tiene menos que nosotros, mejora nuestra empatía hacia los demás. Nos damos cuenta de lo que tenemos y nos sentimos agradecidos por ello. Mientras que muchas veces no apreciamos nuestro trabajo y nos quejamos, realizando una acción de este tipo podemos sentir gratitud y darnos cuenta de lo afortunados que somos al ser poseedores simplemente de un trabajo. Esto puede llevarnos a pensar en el tipo de relaciones que tenemos en la empresa y llevarnos a apreciarnos más entre nosotros.

Cuando cambiamos el foco hacia los aspectos positivos de nuestro trabajo todo cambia. Piensa que la gratitud es la emoción contraria a la rabia o el enfado.

La acción social mejora la integración en la comunidad

Una empresa que realiza acciones relacionados con causas sociales y medioambientales es vista como una empresa que se preocupa y es agradecida con la comunidad que la sostiene. Además, es una oportunidad para mejorar nuestra red de contactos, incorporando a la misma a personas externas a la empresa con las que se podrán establecer sinergias de mucho valor en el futuro. Si los trabajadores ven que su empresa predica con el ejemplo, estos se sienten más cómodos y perciben como cercanos al resto de trabajadores. Piensa que es una gran oportunidad en que las personas de tu empresa interactúan de manera horizontal en un nuevo espacio que abre la posibilidad a crear nuevos vínculos o fortalecer los ya existentes.

La acción social es una manera genial de revitalizar una organización a la vez que se contribuye a una buena causa. Sin duda es una práctica muy a tener en cuenta y que muchas veces se descarta. Piensa por un momento en todas las personas que en estas fechas agradecerían que les echásemos una mano: recolecta y reparto de alimentos, comedores, recolecta y entrega de regalos, visitas a residencias y hospitales…

Para alcanzar un buen Clima Laboral es necesario que las metas individuales, las del grupo y las de la organización confluyan. Trabaja cada día para iniciar y mantener en el tiempo estas buenas prácticas y pronto serás consciente de su impacto en la cuenta de resultados de tu organización.

Es el momento de las Empresas Humanas.

Cristian Díaz Gifra. Alquimista de la Felicidad en Humanas Salud Organizacional

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete para recibirlos directamente en tu mail

¡ME SUSCRIBO!!