Cuando hablamos de intuición, todavía muchas personas desconocen realmente qué es y dudan que el ser humano tenga esa habilidad psíquica. Pero lo cierto es que todos tenemos intuición y que si la aprendemos a utilizar, puede ser de gran ayuda en la toma de decisiones.

Albert Einstein dijo:

“La mente intuitiva es un regalo sagrado y la mente racional un leal siervo”. Pero nuestra sociedad actual honra al siervo y se olvida por completo del regalo.

La intuición es un canal entre nosotros y el Universo. Es el acceso directo a la sabiduría universal. Ya que nosotros somos una parte de la totalidad del Universo limitada en un espacio y tiempo. No sólo Einstein, muchos otros científicos, artistas, escritores, poetas y grandes personajes de la historia de la humanidad declaran haber usado su intuición como medio de inspiración.

¿Qué es la intuición?

Según la RAE  “es la facultad de comprender las cosas instantáneamente, sin necesidad de razonamiento” y, lo que nos dice la ciencia, es que nuestro cerebro ha evolucionado para poder dar respuesta rápida a decisiones cruciales en la vida. De la información visual que recibimos a través de nuestros ojos, hay una parte consciente y otra inconsciente, por lo que vemos más de lo que creemos; la intuición estaría trabajando con información no consciente. Aunque no nos demos cuenta y lo hagamos de manera automática, cada día decidimos pequeñas cosas basadas en nuestra intuición, y las decisiones más importantes de nuestra vida las tomamos gracias a nuestra intuición, como por ejemplo enamorarnos. Las últimas investigaciones del psicólogo Gerd Gigerenzar del Max Plank Institute, aseguran que:

Justo lo contrario de lo que se venía pensando en los últimos años. Es decir, lo que siempre nos han dicho, que para hacer la mejor elección ante una decisión importante, debíamos recoger información y hacer listas de pros y contras, resulta que nos va a llevar a una peor decisión que si escuchamos nuestra intuición. De hecho, la intuición lo que hace es ignorar información por lo cual el proceso de decisión es mucho más rápido y eficaz.

En profesiones como la mía, coaching coactivo, utilizamos la intuición como habilidad fundamental para suscitar la transformación de los clientes. La intuición me envía información sobre mis clientes, en forma de imágenes, palabras que aparentemente para mi no tienen sentido, pero que para ellos pueden significar mucho, abriéndoles horizontes y nuevas posibilidades.

¿Cómo diferenciar una intuición de una ilusión mental?

La intuición es sutil. Es una sensación física, casi visceral, no es un pensamiento ya que proviene de una parte diferente de nuestro cerebro. Cada persona siente la intuición de diferente manera y en distintas partes de su cuerpo, pero siempre como una sensación física, quizás un impulso, un cosquilleo. Para poder reconocerlo requiere práctica y aprender a escuchar y conectar con nuestro cuerpo.

¿Cómo puedes saber que las intuiciones son correctas?

Ignoramos nuestras intuiciones porque no tienen ningún fundamento lógico aparente, e incluso a veces nos parecen equivocadas y sin sentido. Llegan en forma de imágenes, palabras que nos llaman la atención de repente, símbolos, sensaciones…

El problema radica en que procesamos esa información a través de nuestra razón, nuestros juicios y percepción, desvirtuándola y convirtiéndola en absurdo. El error está en la interpretación.

También ocurre que tenemos una intuición pero nuestro entorno nos cuestiona y juzga esa decisión, explicarles que es una intuición y que por eso sé que funcionará, se convierte a veces en un tarea un tanto difícil, por lo que preferimos ignorarla y escuchar a nuestro entorno más que a nuestras intuiciones.

A veces decidimos coger un camino en lugar de otro por un impulso, y ese camino nos lleva a encontrarnos con alguien que nos habla de lo que estábamos buscando.  Si vamos con alguien en cambio, podemos dejarnos influir.

La intuición en las organizaciones

Cada día de nuestras vidas está llena de pequeñas decisiones. Las organizaciones siendo sistemas compuestos de personas, el número de decisiones que se deben tomar diariamente se multiplican. La toma de decisiones, aunque recae en mayor responsabilidad sobre los directivos, afecta a todas las personas ya que tienen que tomar constantemente decisiones que afectan a su trabajo.

Utilizar la intuición en las organizaciones puede ayudarnos a:

  • Decisiones ágiles para una era cambiante
  • Seleccionar mejor al personal
  • Repartir mejor las responsabilidades
  • Tener mayor creatividad e inspiración
  • Confiar en las personas adecuadas para determinados retos.
  • Romper con clasicismos dando la oportunidad a la originalidad.
  • Abrir nuevas oportunidades

Disponemos de una fuente de información muy valiosa, que si supiéramos explotarla nos simplificaría mucho la vida, ayudándonos a tomar mejores decisiones y de forma más rápida.

Desde Humanas Salud Organizacional, hemos preparado una formación enfocada a cómo “desarrollar tu intuición” y aprender a utilizarla en las organizaciones agilizando la toma de decisiones. Cuando aprendas a utilizarla te dará las pistas para encontrar el camino correcto.

Ana Madrazo. Transhumanist Consultant en Humanas Salud Organizacional

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