Tomemos conciencia…

Las nuevas plagas de nuestro tiempo son la ansiedad y la depresión. Estos trastornos son cada vez más comunes en las sociedades modernas y tienen un efecto devastador que también afecta, de manera incipiente, en el mundo laboral.

Aunque sí que contamos con normas y protocolos de seguridad física, la protección de la salud mental en la empresa se encuentra aún bastante desamparada en las políticas de muchas organizaciones. Si ya nos cuesta detectar y corregir riesgos físicos como un cable expuesto o un suelo resbaladizo, ¿qué pasa con los otros peligros “invisibles” que pueden afectar negativamente nuestra salud mental? Es demasiado complejo y subjetivo, ¿no?

Los expertos dicen:

Con la intención de arrojar algo de luz sobre este asunto, los investigadores Stephen Stansfeld y Bridget Candy (2006) de la Universidad de Londres, revisaron los 11 mejores estudios de investigación de este tema con una hipótesis muy clara, ¿los aspectos estresantes del lugar de trabajo, aumentan el riesgo a desarrollar trastornos de salud mental comunes como la ansiedad y la depresión?

Durante la revisión los autores se dieron cuenta de que muchos estudios indicaban que los factores del lugar de trabajo que causan ese alto nivel de estrés son: un flujo desmesurado de demandas “urgentes” a los empleados, sin contar con el apoyo de compañeros que les respalden, ni una percepción clara de recompensas directas por sus grandes esfuerzos y compromiso con la empresa.

Entonces, ¿qué debemos evitar para evitar los trastornos de salud mental?

Los estudios evidencian una serie de características de trabajo dañino que aumentan fuertemente el riesgo de trastornos de salud mental:

  1. Suma de excesiva carga de trabajo y baja participación en la toma de decisiones. Esto significa que los empleados que padecen un requerimiento continuo de demandas abrumadoras, sin autoridad sobre cómo manejar su trabajo, tienen un riesgo mayor de desarrollar depresión y ansiedad.
  2. Desproporción entre lo que aporto y lo que recibo. Los trabajadores que hacen un gran esfuerzo pero no perciben un tipo de reconocimiento, pago u otros beneficios justo también tienen un gran riesgo de desarrollar los trastornos de salud mental antes mencionados.

Pero esos no fueron los únicos peligros que encontraron los revisores, sino que existen otros factores como la falta de apoyo de colegas y gerentes, o el sentimiento de inseguridad laboral.

Hace tiempo que sabemos que estos factores causan estrés, pero va mucho más allá de eso; tienen un impacto grave en nuestra salud mental.

¿Qué podemos hacer frente a esto?

Al igual que eliminar un peligro físico, hay muchos pasos concretos que podemos tomar para abordar las amenazas psicológicas invisibles que nos rodean:

  • Controlar los niveles de estrés: ser conscientes de este problema es el primer paso y objetivo de este artículo. Indicadores como las bajas por enfermedad pueden ser indicadores útiles, mientras que muchas empresas incluyen preguntas sobre la salud y el bienestar en sus encuestas a los empleados (por ejemplo, “Me siento capaz de hacer frente a mi carga de trabajo”). Quizás podemos aumentar este tipo de preguntas para tomarle el pulso al estrés de mi empresa.

 

  • Pequeñas intervenciones para minimizar los factores de riesgo. Si bien la reducción de la carga de trabajo de los empleados no siempre es posible, es importante asegurarse de que se sientan valorados por sus contribuciones, que entiendan el porqué de la carga de trabajo que llevan y si será temporal o no, y el porqué su puesto está descrito de esta forma. Acciones formativas de auto-gestión del estrés y un firme grupo social de apoyo durante los períodos de alta demanda, también ayudan a proteger a nuestros Humanos con Recursos contra los efectos negativos del estrés.

 

  • Adoptar una cultura de manejo del estrés: si lo que queremos es prevenir de una vez por todas el efecto del estrés, necesitamos cambiar la manera de entender el funcionamiento de la empresa. El modelo Humanas por ejemplo ayuda a las compañías en el proceso de cambio cultural, enseñando a monitorear, abordar y prevenir el estrés en el lugar de trabajo de una manera sistemática con un acompañamiento muy cercano. Solo el compromiso de todos conseguirá un cambio real de pensamiento después de trabajar duro para hacerlo posible. En humanas eso no nos da pereza, ¿dejas que te inspiremos?

 

Sí, lo hemos entendido bien. Desafortunadamente, no existe una pastilla mágica para aplacar el estrés y sus derivaciones en enfermedades mentales en nuestra fuerza de trabajo, y es solo el esfuerzo y trabajo por humanizar los procesos que se dan en la empresa que podremos marcar la diferencia como empresa Humana competitiva.

¡Despierta generación Humanas!

Cristian Díaz Gifra. Alquimista de la Felicidad en Humanas Salud Organizacional

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