¡Paren el mundo que yo me bajo! Así se expresaba Mafalda a través del genial Quino y también es una de las grandes citas de Groucho Marx. Estas dos figuras tan sublimes a la hora de plasmar una crítica social con tanta creatividad me parecen fascinantes, e igual me han venido a la cabeza porque voy a desatar mi lado crítico, así que, aunque no tenga la ironía y genio de los anteriores creadores, confío que alguien me ayude a parar el mundo, porque creo que si todos o una gran mayoría se bajase de esta rueda de hámster en la que vivimos el mundo realmente pararía, o al menos como lo conocemos hasta ahora.

Y si creen que estoy loca cuando digo esto no pasa nada, yo realmente hasta comienzo a planteármelo, porque no entiendo nada de lo que está sucediendo en este país cuando leo las noticias y datos que estos días están saliendo en todos los medios especializados sobre absentismo y siniestralidad y las posteriores justificaciones a tal incremento, realmente me siento desconcertada, ¿se siguen creyendo ese discurso empodrecido? ¿Pero qué nos está pasando? ¿Estamos tan ciegos que no vemos lo evidente? De verdad, si alguien tiene otros argumentos aquí me quedo para escucharlos, porque me estoy volviendo loca ante tales aberraciones y no quiero coger una baja por discapacidad temporal hasta que vuelva a entenderlo todo.

Resulta que el absentismo sigue subiendo, me refiero al provocado por ITCC (incapacidad temporal por contingencia común), a mí no me extraña, de hecho, es algo que desde que fundé Humanas en el 2014 llevo diciendo, pero siempre he escuchado lo mismo para justificarlo, y es que salimos de la crisis, en fin, llevamos seis años saliendo de la crisis, ¿seguro? Se puede alegar una justificación tan banal y quedarse tan tranquilos, no hacer nada, o mejor dicho, no entender que tenemos un serio problema en la salud de los trabajadores, es decir, en la productividad de las empresas, o más grave aún, en nuestra seguridad social.

¿Cuánto creció el absentismo en el 2017?

Ahora agarraros, el absentismo sube un 6,72% en el 2017, hablamos de un coste para las empresas de 76.751,65 millones de euros entre coste directo e indirecto, es decir, un incremento del 11,10% respecto al 2016, y en términos de prestaciones económicas de la Seguridad Social de 6.614,46 millones de euros, un 10,37% más que en 2016. Pero tranquilos, no pasa nada, es normal después de la crisis, el mercado se recupera y es un síntoma de crecimiento, la gente se relaja y volvemos a las andadas previas a la crisis. Ehhh? ¿Pero de verdad que os tragáis esto? Ah! y ojo, han fallecido 618 trabajadores. Según Ministerio de Empleo y Seguridad Social, se han producido un total de 738.584 accidentes de trabajo, esto supone un incremento del 5% de los accidentes con baja en el último año, y aquí nadie está contabilizando los accidentes sin baja.

Con todo este escenario, a cierre del pasado año, el país contaba con un total de 18.998.400 ocupados y 3.766.700 parados, situando la tasa de desempleo en el 16,55% y ya que está de moda hablar de las pensiones vamos a contarlo, más de 9,5 millones de pensionistas. Así a bote pronto asusta ¿no? ¿Cómo leches puede mantenerse este país?, porque encima 4.550.000 de los que tienen trabajo cogieron al menos 1 baja. Tenemos un país enfermo, enfermo de ceguera, porque esto es para pasar a la acción ya, pero claro, mientras digamos que es el resultado de una mejora en la economía pues no pasa nada, ¡sigamos ciegos!

Relación entre la disminución de la renta y el riesgo psicosocial

Ahora bien, para el que quiera abrir los ojos, los últimos datos que se barajan sobre la economía en España indican que la masa salarial ha bajado un 8,3% entre 2008 y 2016, lo que significa que la suma de todas las nóminas que se pagaban en 2008 era de 366.819 millones de euros y en 2016 bajó hasta 336.938 millones de euros. El resultado es 29.881 millones de euros menos al año de ingresos familiares, de consumo y de base para el pago de cotizaciones e impuestos. Y creo que no es necesario que os de los datos de lo que sube la vida, la luz, el gasoil, los peajes, el transporte urbano…¿alguno es capaz de ahorrar?

Las rentas han disminuido porque con la crisis muchas empresas aprovecharon para hacer limpieza, disminuir salarios, y ésta era la parte positiva, porque la otra opción era la calle, después estaban los ERES encubiertos y jubilaciones anticipadas por doquier, parecía una medida eficaz para que la empresa siguiese a flote, es decir, un parche garrafal, porque si bien este argumento de que hemos salido de la crisis se emplea para justificar el absentismo ¿por qué no lo utilizamos para recuperar los salarios anteriores y volver al estado de bienestar y bonanza del que disfrutábamos?  Pues porque ese estado de bienestar que creíamos tener no era tal, vivíamos de la especulación y del fraude, no de producir bienes o servicios, y ahora que ya no queda dinero para robar, resulta que los trabajadores también se han cansado de que les expriman la piel, pero eso sí, que no se pongan enfermos. Y digo yo, ¿cómo alguien no se va a poner enfermo si no llega a final de mes partiéndose el lomo a trabajar?

¿Me gusta estar enfermo?

¿Por qué ustedes se creen que la gente quiere estar enferma? Que sí, que puede haber algún absentista profesional, pero aquí están pagando justos por pecadores, y el problema es otro. Y les diré más, lo vamos a agravar en poco tiempo, porque los datos pronostican que dentro de 2 años la depresión y el estrés crónico serán la segunda causa de invalidez en el mundo, así que la ITCC tiene pinta de que va a seguir subiendo, porque el auge de empresas saludables para reconducir esta situación es ridículo, el maquillaje no cuenta, y son muy pocas empresas las que se han dado cuenta que este es el camino para salir adelante y disminuir el absentismo.

Las Mutuas y el estado también comienzan a darse cuenta del daño que les hace la falta de salud de los trabajadores, el coste para ambos es muy elevado, de hecho, ahora las Mutuas piden más financiación al estado para cubrir las ITCC porque comienzan a dar pérdidas, y por eso les interesa dar el alta médica, saltándose al propio médico de cabecera, el que por cierto, también está fiscalizado por un gerente que le avisa de que debe reducir el número de bajas para cuadrar los costes de la SS. Es decir, en este país a partir de ahora nadie puede estar enfermo (sí vas por privado sí, claro!), porque como veis sale muy caro, e interesa reducir gastos a todos, a la empresa, a la mutua y a la seguridad social, ¡viva! Y con este razonamiento, ¿quién vela por mejorar la salud de los trabajadores?, o mejor dicho, por no empeorarla.

Una de las soluciones pasa por crear empresas saludables

La úlltima Encuesta Europea de Condiciones de Trabajo de Eurofound decía que  España tiene graves problemas estructurales, como el elevado desempleo, la segmentación del mercado, la gran temporalidad, los trabajos de baja calidad, las dificultades para conciliar la vida laboral con la familiar, los horarios poco flexibles, las condiciones psicosociales, la elevada intensidad de trabajo, los bajos salarios…y digo yo ¿Alguien está pensando en mejorar las condiciones laborales? Porque igual mejorando el bienestar de los trabajadores disminuirían las bajas, o creando empleo de calidad, o pagando salarios como en Europa ¿lo han pensado? ¿O esto sólo lo pienso yo?, si es así no pasa nada, ya dije al principio que igual mis reflexiones son un poco locas, pero tranquilos, no cogeré la baja, que soy autónoma y debo seguir contribuyendo al bienestar de este país.

El que participe de mi locura aquí nos tiene, dispuestos a mejorar la salud de los trabajadores generando entornos de trabajo saludables y empresas más humanas.

 

Mónica Seara. CEO Humanas Salud Organizacional

 

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