Hoy no voy a hablarte sobre los métodos de evaluación de riesgos psicosociales. Si buceas por la red seguro que encontrarás muy buen contenido sobre ellos. Cualquiera de los métodos validados pueden llegar a ser muy útil para estudiar este tipo de riesgo en tu empresa.

En este post tampoco te hablaré de innovar en el abordaje de los factores de riesgo psicosocial. La palabra innovación está muy alejada de lo que hoy día se hace en las empresas en cuanto a los riesgos psicosociales. Innovar se refiere a “modificar elementos ya existentes con el fin de mejorarlos o renovarlos”. Por tanto, no es posible innovar sobre algo que por norma general se desconoce, o lo que es peor no se quiere ver o aceptar. A la gran mayoría de organizaciones da la impresión de que no les interesa demasiado lo que piensan y sienten sus trabajadores y ya ni hablamos de su disposición a actuar ¿no?

*¿Por qué crees que no se presta la atención que se merecen a los riesgos psicosociales? Si, esta pregunta es para ti lector/a. Me gustaría saber tu opinión.

La evaluación de riesgos psicosociales y su regulación

Mucho se habla en la actualidad de la necesidad de ir más allá del cumplimiento legal. Sin embargo, todavía nos encontramos con muchísimas resistencias o dificultades para avanzar en la gestión de los riesgos psicosociales. La aplicación de aspectos básicos de la legislación actual es demasiado escasa como para pretender ir un poco más allá de la ley. Es verdad que en la normativa vigente no se detallan características particulares que regulen o apunten directamente a la gestión de los riesgos psicosociales. Esto no quiere decir que no exista la obligación por parte de empresa y empresario/a de realizar este tipo de evaluación sino todo lo contrario. El estudio de los riesgos psicosociales se incluyen de modo genérico en la normativa junto al conjunto de los demás riesgos existentes.

Por tanto, de la interpretación de la normativa se traduce “la obligatoriedad de realizar la evaluación de todos los riesgos de la empresa, independientemente de su origen, localización o ámbito”.  Si repasas la normativa de PRL encontrarás cantidad de referencias al riesgo psicosocial.

A mi me resulta cuanto menos curioso que en un ecosistema como el actual en el que se está poniendo de moda el término Empresa Saludable las evaluaciones de riesgos psicosociales y sobre todo las intervenciones brillen por su ausencia. La menor evidencia de las obligaciones legales o la falta de normativa específica contribuye sin duda a ello.

¿Es posible evaluar lo que no se ve?

Lo psicosocial no es evidente o por lo menos eso parece. Créeme cuando te digo que los factores de riesgo psicosociales están presentes en la mayoría de las empresas que he podido conocer de cerca. No son fruto de la imaginación de uno o varios trabajadores. Están ahí formando parte de las condiciones de trabajo y afectan negativamente al buen funcionamiento de cualquier empresa. En el conjunto de organizaciones se echa en falta mucha más prevención de riesgos psicosociales -sobre todo primaria-. Si se lograra implementar una gestión proactiva, innovadora y positiva de los riesgos ‪‎psicosociales las empresas verían mejorada, sin duda, su competitividad y productividad. Da la impresión de que todavía no se ha entendido bien lo rentable que es cuidar a las personas.

Una política de prevención eficaz tiene que incluir a la evaluación de los riesgos psicosociales al mismo nivel que la de los riesgos de seguridad e higiene. No es posible llevar a cabo prácticas de conciliación, actividad física, alimentación saludable… sin antes poner el foco en la salud psicosocial de tu compañía. Bueno, si es posible llevarlas a cabo, pero posiblemente no sea lo que tu empresa necesita en este momento.

Existe una relación causal entre las condiciones de trabajo de naturaleza psicosocial y la salud de una organización. Al tener en cuenta el riesgo psicosocial estarás dando un gran paso para lograr una organización del trabajo más humana y saludable.

La salud psicosocial y la gestión del talento

La palabra retener parece indicar que estás obligando a una persona a quedarse en tu empresa en contra de su voluntad. Mientras las empresas y sus departamentos de Recursos Humanos se orientan ferozmente a la atracción de las personas más cualificadas se están olvidando de cuidar a las personas que hacen posible que esa misma empresa siga siendo una realidad. No puedes retener a quien no quiere quedarse en tu empresa, pero si lo cuidas quizás no se quiera ir.

“Los clientes no son lo primero. Lo primero son las personas que componen tu organización, si los cuidas, ellos cuidarán de tus clientes”

Cuantas veces he escuchado a lo largo estos últimos años “…mis problemas se solucionarían echando a una tercera parte de mis trabajadores”. Esto es un error. Al igual que ocurre en muchas ocasiones con las relaciones de pareja alimentar la pasión y cuidar a la otra parte ayuda a mantener la relación con vida. Tengo la total seguridad de que, si los esfuerzos de las empresas se centraran en enamorar a sus trabajadores y cuidar de ellos, de su salud, no necesitarían grandes inversiones para atraer talento. ¿no crees?

Espero que poco a poco la Salud Psicosocial vaya recuperando su lugar en las empresas y ganando más protagonismo. Será una buena señal tod@s. Las empresas que sean capaces de conseguir un compromiso elevado por parte de sus equipos serán las mejor valoradas por los clientes, alcanzarán mayores índices de productividad, contarán con una menor rotación y un absentismo también menor. Traducido al lenguaje del negocio todo lo anterior se traduce en mayores beneficios.

Cultivar la salud de una organización es una decisión inteligente ¿Está tu empresa dispuesta a actuar?

Javi Martínez. Socio Director Humanas Salud Organizacional

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