En los últimos años estamos muy acostumbrados a vivir, trabajar y dedicar nuestros espacios de ocio a la multitarea, pero ser multitarea ¿funciona?.

Actualmente, la idea o el concepto de la multitarea se ha convertido casi en algo imprescindible en todos los ámbitos de nuestra vida y en un gran porcentaje de personas.

Consideramos que el concepto de multitarea es algo necesario o imprescindible para ser productivo o eficiente en muchos ámbitos de nuestra vida, pero la realidad es otra.

Mi experiencia en el ámbito de las tensiones, alteraciones físicas y musculoesqueléticas, además del contacto con profesionales de otros ámbitos como la psicología, me ha llevado después de muchos años a una conclusión objetiva, y es que la multitarea genera estrés, ansiedad y unos niveles de tensión elevados.

El resultado es que la suma de estos tres factores no nos da mayor eficacia ni eficiencia, todo lo contrario, reduce la capacidad de las personas para ser eficientes, productivas y lo más importante, estar sanas.

Se ha visto cómo nuestro cerebro funciona bien en periodos cortos de atención y de concentración. Nuestra capacidad para estar concentrados en una tarea, actividad, más allá de cierta cantidad de minutos, que puede oscilar entre 25min y 35min dependiendo de cada persona, es finita. Podríamos decir que, más allá de ese tiempo, empezamos a distraernos, nuestro cerebro no es capaz de mantener esa atención.

También nos sucede a nivel físico, cuando levantamos objetos más de un tiempo determinado, nuestros músculos se cansan, y si pensamos en nuestro cerebro, o en la atención y concentración como un músculo que se ejercita, entenderemos que a mayor tiempo mayor cansancio, y a mayor cansancio menos eficiencia o productividad.

Todos podemos recordar cuando hemos estado haciendo algún tipo de actividad, jardinería, mover objetos, una mudanza…podemos recordar como al principio es fácil mover los objetos, arreglar las plantas, pero cuando llevamos mucho tiempo y no hemos hecho ningún descanso, cuando no hemos permitido a nuestro cuerpo ni a nuestro cerebro el  descansar de la energía que está añadiendo y de la atención que suma a esa actividad comenzamos a notar molestias físicas, y comenzamos a hacer movimientos erráticos que pueden llegar a lesionarnos.

Somos eficientes en dosis pequeñas, en periodos cortos, y esto desmonta el mito de la multitarea.

Una cosa es que yo tenga varias tareas para hacer a lo largo del día, entonces debo ayudarme de la planificación y el orden de prioridades que le doy a esas actividades, porque otra muy distinta es querer hacer todo al mismo tiempo y sin descanso por el medio.

En mi consulta lo veo constantemente, cómo a personas que les he aconsejado levantarse de la silla en el trabajo frecuentemente, desenfocarse de la pantalla del ordenador cada 30 min para no cargar sus cervicales y dejar descansar sus ojos, moverse, respirar…no lo hacen, porque siempre hay algo que les distrae, un email, contestar a un whatsapp, ver cómo ha quedado la liga, esos minutos que “descansamos” los utilizamos para seguir haciendo cosas.

¿Es más importante contestar un WhatsApp en el trabajo o estirar las cervicales?

Mis recomendaciones son muy pequeñas tareas, pero que nos cuesta mucho realizar, porque como estamos en modo multitarea esto parece que nos resta mucho tiempo en nuestras 20 actividades que estábamos ejecutando al mismo tiempo, y que a veces pueden ser totalmente irrelevantes. Y la atención que prestamos a “afilar el hacha” (nuestro cuerpo, nuestra salud) es muy poca.

Por todo ello es importante la planificación, porque el cerebro añadirá tareas a las que ya tengo si no planifico y delimito mis tareas importantes. El mejor ejemplo para mí es como cuando voy al supermercado sin una lista de la compra inamovible. Voy pensando en lo que tengo que comprar, tal cosa y tal otra, y salgo con 10 cosas de las que a priori no tenía planteado comprar, todo porque antes no dediqué unos segundos a escribir esa lista de lo que necesitaba.

Pues esta tendencia a añadir cosas que pensamos que son necesarias y no son, es un rasgo más de la multitarea, y se puede aplicar al marco profesional y personal.

En el ámbito profesional, la multitarea, al final genera angustia, nerviosismo, estrés y esa sensación que me falta tiempo, al final decimos que no llegamos a todo, que no me da la vida para hacer todo. Pero este no llegar no significa que haga más cosas, sólo que no soy eficiente.

Lo que sí consigo es agotarme, agotar el sistema. El llegar tan agotado y exhausto al final del día, física y mentalmente, provoca un acumulo de tensión que nuestro cuerpo que no va a recuperar ni durmiendo ni tirado en el sofá todo el fin de semana.

Esto es falso, no recuperamos ese agotamiento descansando como pensamos, cuando vamos acumulando tanta tensión y estrés en nuestro cuerpo, éste sólo se va agotando y además se eleva el tiempo que va a requerir volver a una situación de recuperación total.

Así que otra idea importante es que no nos vamos a recuperar de los excesos de multitarea, dormir más o comer mejor no va a hacer que nos recuperemos de los días de exceso, los excesos tienen consecuencias, por eso es muy importante marcar límites.

¿ Qué es importante para hacer hoy?

Debemos quitar todo lo que sea secundario, y si queda tiempo, si no estoy agotado, podré añadir otra tarea, pero es muy importante no caer en la trampa de que todo es necesario y todo está en la lista de prioridades, requiere de unos minutos de reflexión al principio del día.

A nivel físico debemos preguntarnos qué parte es la que más molestias me da, que parte de mi cuerpo necesita más atención, y dedicar unos minutos al día para mejorarlo, puedo hacerlo solo o buscar ayuda si no sé cómo hacerlo, pero en mi lista de imprescindibles del día sería estirar el cuello, levantarme de la silla cada 30min, respirar bien, estirar los brazos, relajarme…

El exceso de estímulo crónico que tenemos a diario es demasiado para nuestro cerebro, por eso cada día toma más importancia herramientas como meditación o mindfulness

La unicidad es más eficiente y menos desgastante

Pero para ello es necesario quitar todo lo superfluo y dejar lo necesario, y sobre todo, dejar una franja al día para que mi cuerpo se recupere, no vamos a recuperarnos simplemente cuando nos metemos en la cama, porque nuestro cerebro está tan hiperactivo, que aunque nos acostemos, nuestro cerebro seguirá pensando en las mil tareas que me quedan sin hacer.

Debo irme a la cama con la idea de que lo imprescindible está hecho para poder dormir bien, por eso tan importante enfocarme en lo imprescindible, y dejar de sobrecargarnos con la multitarea que sólo nos está agotando.

Prepara una lista escrita con las tareas, no dejes que la cabeza siga añadiendo cosas y te acabes agotando, porque los niveles de estrés que soportas generarán un malestar tan grande que acabará inundando todas las facetas de su vida.

Debemos desmitificar que la multitarea es positiva, no nos engañemos diciendo que somos buenos haciendo mil cosas al mismo tiempo, nuestro cerebro y nuestro cuerpo se agotan, aunque no nos demos cuenta, mejor haz una cosa sola y hazla bien, te dará una buena dosis de satisfacción para comenzar con la siguiente tarea.

Marco A. Romero. Osteópata experto en Terapia Miofascial y Dolor Cráneofacial.

 

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