Antes de empezar voy a contarte algo sobre mí para que puedas ponerte en situación. Desde el 12 de enero de 2017 estoy aprendiendo a VIVIR, hasta entonces sólo vivía. Te preguntarás que significa esto. Pues significa que hasta esa fecha yo creía que mi felicidad dependía de lo que pasaba a mi alrededor, si hacía buen o mal tiempo, si mi jefe reconocía o no mi trabajo, si las personas eran o no amables conmigo, si tenía o no problemas con mi pareja… ¿te suena?

El día 13 de enero cambio todo. Recibí una llamada de urgencias del hospital, tenían algo muy importante que contarme. El dolor que sentía en mi pierna derecha era debido a un tumor cancerígeno en mi columna… tenía metástasis en huesos. Esto significaba que las células cancerígenas detectadas en mi pecho izquierdo a finales del 2014 se habían propagado por mi cuerpo. Había pasado a ser una enferma crónica con sesiones de quimioterapia cada 21 días.

Antes de este día había pasado por 6 meses de quimioterapia, una mastectomía y 25 sesiones de radio, a lo que se unía un tratamiento posterior de mantenimiento. Durante este tiempo había cuidado mi alimentación y había tenido una actitud positiva… Tras casi 2 semanas llorando imaginando escenarios que ya había podido vislumbrar en otras compañeras: falta de calidad de vida y muerte, fui consciente de algo muy importante de lo que te hablaré a continuación, Sólo TÚ tienes el poder de tu felicidad.

El ser humano y la felicidad

Creo firmemente en que uno de los principales objetivos del ser humano es alcanzar la felicidad, y que como no somos conscientes de que está en nosotros, invertimos tiempo y esfuerzo en buscarla fuera: en el trabajo, en los amigos, en la pareja, en la familia……en tener cosas o en estar siempre ocupados haciendo cosas, porque esto nos da la sensación de validez y nos reconforta.

A veces pienso que de niños nos tendrían que enseñar a vivir la vida con plenitud, lo cual es erróneo porque es precisamente de niños cuando más sabios somos, cuando más capaces somos de disfrutar del presente al 100 %, cuando nuestra mente no nos lleva inconscientemente al pasado y al futuro, distrayéndonos de lo que es real, el AQUÍ y el AHORA.

¿Me dejas que te haga unas preguntas?

¿Qué es para ti un problema? A grandes rasgos y de manera general suele describirse como algo negativo, que tú no has buscado, y que te sobrepasa.
¿De dónde viene el problema? De algo externo (persona/situación) …

¿Estás seguro? ¿No crees que el problema realmente viene de una interpretación personal que has hecho de esa situación/persona? ¿Cuántas veces contamos a alguien “nuestro problema” y la otra persona no cree que sea para tanto? … Cuando cambia el punto desde el que se mira, cambia la interpretación, sencillo, ¿no?

¿Has probado a intentar ver esa situación no como un problema sino como una oportunidad?, ¿te animas a hacerlo conmigo?

El poder del subconsciente

Antes de que empecemos necesito compartir contigo otra información muy relevante, y es que más del 97% de nuestra vida la controla el subconsciente. Estamos secuestrados por nuestro subconsciente sin darnos cuenta, por lo que necesitamos saber cómo funciona para entenderlo. Con nuestro pensamiento generamos automáticamente un sentimiento, y a partir de ahí llevamos a cabo una acción, con el resultado asociado a la misma.

PIENSO———SIENTO——–ACTÚO———TENGO UN RESULTADO

Te lo explicaré con un ejemplo real:

Mi empresa me trasladó de Barcelona a Madrid en 2014 debido a un proceso de reestructuración interna (en Barcelona no había suficiente trabajo). Alguno de mis compañeros si se pudieron mantener en Barcelona y eso hizo que mi cabeza le diera vueltas a la situación pensado que era injusta y activé sin ser consciente la rabia. Desde esa posición de rabia desarrollé todos los trabajos que me asignaban en la oficina de Madrid y siempre tenía una pega para todo… A raíz de esa situación coseché un resultado que tampoco deseaba, estar constantemente de mal humor, triste y amargada.

“Si quieres un resultado diferente actúa de forma diferente, para lo cual necesitas pensar de forma diferente”

En enero de este año la vida me regala una nueva oportunidad de aprender a VIVIRLA. La vida se puede vivir en “minúsculas”, lo que para mí significa que respiras, que tus constantes vitales son correctas, y que te dedicas a “luchar” cada vez que te despiertas por la mañana, o vivir en “MAYÚSCULAS”.

Cuando vives tu realidad en mayúsculas estás atento a lo que pasa, entiendes que cada uno tenemos una realidad diferente y es desde esa realidad particular desde la que nos comunicamos, entiendes que la vida es perfecta y lo que te pasa es para aprender, para aprender disfrutando ese proceso, porque sólo así podrás ampliar tu punto de vista y apreciar la belleza que encierran muchas situaciones que vivimos y que a priori no valoramos.

La salud no lo es todo…

Tenía mucha razón Schopenhauer al opinar que “La salud no lo es todo, pero sin ella todo lo demás es nada”. Cuando crees que te vas a morir lo que más daño te hace es pensar que no aprovechaste lo que habías vivido.

Ese enfado con alguien que quieres por algo que ahora parece una tontería, las veces que la pereza te venció y elegiste quedarte en casa en lugar de disfrutar de la compañía de un amig@, esa preocupación que ahora te parece tonta sobre el trabajo como fuente para pagar la hipoteca, que hace que te preguntes si el fin último de tu vida es tener un piso y estar atado a una hipoteca…y podría seguir con una lista interminable de cosas.

Cuando mi mente escucho por primera vez la palabra metástasis empecé a ser consciente de todo. Me di cuenta de que era yo la que, a través de esos pensamientos, que no llevaban a ningún sitio, me estaba matando en vida. No sé si moriré de esto o no, sólo sé que hoy estoy viva. Que está en mis manos decidir que hoy será un gran día. Ya no necesito que sea un día soleado y con una temperatura suave, sólo necesito que sea un día, porque ahora sé que yo puedo decidir que sea un buen día, independientemente del día que haga.

Lidérate a ti mismo

He invertido mucho tiempo en mi liderazgo personal. En intentar entender que la vida es un continúo aprendizaje, que lo que importa es el AHORA. Hay días en los que me es más fácil llevarlo a cabo, y otros en los que no. Soy consciente del tiempo que desperdicio por un enfado, de lo que me cuesta no juzgar y sobre todo no juzgarme, de que ese problema que me preocupa soy yo la que ha decidido que es un problema y no una oportunidad.
Damos un poder a lo de fuera que no es real. No es lo que pasa fuera, sino lo que hago yo con lo que pasa fuera. Recuerda siempre que el elemento principal para que algo te ofenda no es la ofensa, sino el sentirte ofendido.

Cuando te levantes piensa y verbaliza “¡HOY VA A SER UN DÍA GENIAL!”. Céntrate en ver las virtudes de los demás, no sus defectos. Evita juzgar y juzgarte, cuida el lenguaje mental y verbal que empleas contigo y con los demás… y ten presente que, como dice mi amigo y maestro Javier Marigorta, “lo que se entrena se fortalece, lo que no se debilita”.

No importa que ahora te parezca complicado de poner en práctica, no lo pienses ¡HAZLO! Y cuando llegue la noche recuerda agradecer todas las cosas/personas/situaciones que has vivido a lo largo de cada día.

¡Te deseo una vida llena, no de años, sino de felicidad!

Puri Hospital – Transformando mis problemas en oportunidades

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