Una de las cosas que más habitualmente escucho es: tengo que cambiar tal cosa, mejorar esto o aquello, etc. Cambio, cambio, cambio… nuestra vida es un constante cambio y siempre tenemos en mente algún aspecto que mejorar: estirar más, la alimentación, caminar, ser constantes con el gimnasio, etc. lo difícil en muchos casos es mantenerse una vez iniciado el hábito.

En el post de hoy te voy a presentar algunas propuestas muy sencillas y a la vez muy efectivas para fortalecer tu capacidad de aplicar y mantener cambios, independientemente de lo que se trate. Los hábitos de vida más saludables te permitirán tener una mejor calidad de vida en tu día a día.

Las duchas de agua fría y sus beneficios

Los beneficios del agua fría se conocen desde hace mucho tiempo. La idea es intentar probar con una ducha fría al final de tu ducha caliente habitual, terminar con 30 segundos del agua más fría que puedas soportar.

El ejercicio consiste en mantener un ritmo de respiración normal a pesar de la rápida caída de la temperatura del agua; por ejemplo, puedes inhalar durante 3 segundos, seguido de una exhalación de 3 segundos: cojo aire y cuento 1, 2 y 3…pausa, suelto aire y cuento 1,2 y 3 durante los 30 segundos de agua fría.

No resulta fácil ni agradable al principio, lo sé. La idea es ir aumentando el tiempo de agua fría en 10 segundos cada cuatro o cinco días hasta llegar a un minuto o más si eres capaz. Empieza con una temperatura  algo”incómoda” y ve bajando hasta la más fría que puedas soportar. Es un ejercicio físico y mental con multitud de beneficios

Los beneficios más habituales de ducharse con agua fría son:

  • Mejor tolerancia a las bajas temperaturas
  • Circulación mejorada (indicada por pies más cálidos durante el día)
  • Un sueño más profundo y una recuperación más rápida de la actividad física

El éxito, desde mi visión, consiste en hacer pequeñas cosas de manera consistente, que poco a poco se van convirtiendo en cambios mayores.

“El 90% del éxito se basa en insistir” Woody Allen

Ordena para ordenarte

Todo es más fácil cuando tu casa está limpia y organizada, esta es la realidad y esto influye en tu estado de ánimo y tu disposición para mejorar y cambiar aspectos de tu vida… incluyendo tus objetivos físicos.

No lo digo yo, sino que es algo que la investigación ha demostrado. Un entorno desordenado o un ambiente caótico hará que tomes peores elecciones dietéticas y de cuidado físico. Ver una casa en la que reina el desorden puede generar una sensación de pérdida de control general…

¿Recuerdas el estrés que genera estar durante minutos buscando aquel objeto que no encuentras debido al caos reinante?… y esa emoción puede trasladarse a cómo comes, cómo te mueves, cómo te sientes en general….nuestra mente/cuerpo funcionan mejor en un espacio ordenado y con espacios amplios y limpios.

  • Cuando estés preparando el café por la mañana…utiliza ese tiempo para ordenar de manera serena los objetos de la cocina
  • Cuando prepares la ducha, haz la cama, recoge la ropa y ordena de manera serena tu ropa, libros, etc.
  • Cuando te vayas a vestir, pon música…disfruta de la música mientras te concentras en vestirte: cómo te pones cada prenda, el tacto de la misma sobre la piel…

El hecho es que pensamos a lo grande, demasiado grande…en vez de pensar en pequeños y simples pasos que sumados día a día se convertirán en los grandes cambios de mañana: así se construye un hábito, una capacidad, una habilidad.

Aduéñate de tu vida poco a poco

  • Cada actividad de tu día: vestirte, ordenar, limpiar, etc. puede ser el mejor momento para entrenarte para el resto de actividades
  • Dedica pequeños espacios diarios a hacer sólo una cosa: leer, estirar, respirar, vestirte…concéntrate en hacer esa actividad de manare serena y pausada. ¿qué ocurre cuando desayunas de un modo sereno y pausado? Y cuando limpias… te duchas…
  • Intenta disfrutar o como mínimo relajarte todo lo que puedas… todo sale mejor si es mínimamente divertido

Cambiar es vivir, vivir es cambiar…queramos o no, todo cambia dentro y  fuera de nosotros. Nuestra capacidad, nuestro “poder” está en la capacidad para ser constantes y mejorar alguna capacidad o habilidad: sea escribir, correr, comer mejor, meditar, tener más tiempo para tus niños, mejorar tus relaciones personales, idiomas…cualquier cosa que quieras hacer requiere de constancia y pequeños pasos.

Me gustaría que pensaras cuál es tu hábito de vida mas saludable y lo compartieras con nosotros ¿te animas?

Marco A. Romero. Osteópata experto en Terapia Miofascial y Dolor Cráneofacial.

 

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