¿Es posible recorrer un camino de crecimiento personal en las empresas?

Por supuesto que sí. En cualquier empresa y en cualquiera situación.
El crecimiento personal es como la belleza: está en los ojos de quien mira.

Os explicaré por qué.

El crecimiento personal siempre está con cada uno de nosotros. Siempre crecemos, incluso cuando alguien hace algo muy mal o logra hacer daño adrede a los demás. Crecer no es ir por la vida sonriendo todo el tiempo. No es no tener problemas.

Crecimiento personal es tener consciencia de donde estamos y de adonde vamos. Es saber los recursos que tenemos, los recursos que podemos soltar y los que tenemos que buscar.

Esto significa, entonces, que el tiempo vivido en el trabajo contribuye a nuestro personal camino de desarrollo y de crecimiento.

El crecimiento personal depende de ti

Porque, si crecemos -como he dicho antes- en la consciencia, entonces crecemos haciendo yoga, leyendo un libro, permaneciendo en silencio mientras miramos nuestro gato dormir, degustando con atención plena un sorbete de mandarina, escuchando una de las pacíficas músicas de Dan Gibson… y también crecemos al salir de una discusión en el trabajo o recordando cuándo ha sido la última vez que hemos dicho a nuestros hijos cuánto los queremos y lo importantes que son para nosotros. En todo esto podemos crecer. O no…

En todas estas ocasiones podemos sembrar semillas de consciencia. O no.

Esto depende de la persona. De ti. De mí. De cada uno de nosotros.

Consejos para fomentar el desarrollo de las personas en la empresa

Veamos ahora cinco maneras en que una empresa puede fomentar el desarrollo personal de las personas que trabajan en ella. He acompañado mis consejos con cinco frases celebres de Richard Branson, patrón de Virgin (y de otras 400 empresas).

1. Propón una formación capaz de producir una transformación en el individuo.

Invertir no solamente en formaciones funcionales, sino en formaciones “neuronales” a la vez que “emocionales”. Para aprender a leerse, a entenderse, a respirar, a calmarse, a reflexionar, a escuchar. Si pensamos que este tipo de formación es un lujo destinado exclusivamente a los directivos, vamos mal. Y si pensamos que este tipo de formación es un lujo y punto, vamos igualmente mal.

Este tipo de formación transforma las personas. Por consecuencia, transforma las empresas. A mejor.

“Involucra a tus emociones en el trabajo. Tus instintos y emociones están ahí para ayudarte», Richard Branson

2. Cuida los espacios de trabajo y compartiendo reflexiones y decisiones sobre esos espacios.

Los colores de las paredes, las luces, las plantas, los sonidos, los perfumes, las imágenes a las paredes, etc.

Si no entiendes el efecto que puede causar un ambiente que no viene cuidado, deja que vaya a tu casa y te la maquille como las fábricas o las oficinas que he visto muchas veces… A menudo, la diferencia entre un lugar de trabajo bonito y uno feo no está en el dinero que se ha gastado, sino en pensarlo de forma diferente.

“Si no tienes tiempo para las pequeñas cosas, no lo tendrás para las grandes”, Richard Branson

3. Crea unos espacios cuidadosamente pensados para descargar tensiones y recuperar el foco y la serenidad.

Puede ser sencillamente una habitación silenciosa pintada con colores pastel con una luz baja y cálida y una suave música relajante con elementos de la naturaleza. Suena a spa, ¿verdad? Pues sí. ¿A quién no le gusta estar en un spa?

“Si nos fijamos en lo mejor de nuestros empleados, van a florecer. Si criticamos o miramos lo peor, se van a marchitar. Todos necesitamos un montón de riego”, Richard Branson

4. Organiza unos momentos sagrados una vez por semana.

En estos momentos las personas tienen la oportunidad de hablar desde una posición de pares, fuera de la jerarquía, lejos de miedos y prejuicios.

Se trata de grupos para empresas diseñados alrededor de la estructura básica de los GAM (Grupos de Ayuda Mutua). Son grupos que permiten desarrollar una red emocional fuerte entre los participantes. Refuerzan la identidad de grupo, devuelven a las personas la sensación de que su presencia allí tiene un sentido, una misión. Sirven, además,de válvulas de escape de tensiones emocionales y ayudan a resolver conflictos antes de que emerjan en la superficie.

“Cuando empecé Virgin en un sótano en el oeste de Londres, no había ningún plan o estrategia. Yo no tenía la intención de construir un imperio de negocios. Para mí, construir un negocio es hacer algo de lo que estés orgulloso y crear algo que cambie la vida de las personas”, Richard Branson

5. Promueve encuentros “humanos” e informales entre las personas.

En dirección transversal con respecto a los roles en la empresa. Un director general y un trabajador de planta son dos personas. Hacen cosas diferentes en el trabajo. Lo que aquí importa es el encuentro entre las dos personas. Para que hablen de la vida, de lo que les gusta y les da miedo, de sus sueños, entre lágrimas y risas.

“La felicidad es el ingrediente secreto de los negocios con éxito. Si tienes una compañía feliz, será invencible», Richard Branson

Si quieres que te ayudemos a promover el crecimiento personal de tus empleados, no dudes en contactarnos. En Humanas establecemos estrategias de gestión humana que mejorar los resultados económicos de la empresa.

Alberto Simoncini – Gestión de las Emociones


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