Se avecina el inevitable y a la vez temido fin de año. ¿Estrés en fin de año? Sí, es posible. Por un lado, deseamos que lleguen las vacaciones y poder descansar del trabajo. Por otro, nos invade una sensación de estrés al pensar en las Navidades, los niños no tienen clases, viajes para los encuentros familiares, las comidas familiares, las compras, los regalos de última hora, las calles abarrotadas de gente, dejar todo terminado en el trabajo antes de que termine el año fiscal…

Si tenemos en cuenta todo esto, no es de extrañar que esta época sea estresante para muchos. Y además de lo mencionado anteriormente, también es el momento del año donde los pensamientos emocionalmente intensos nos invaden. Si alguien ya no está en nuestras vidas, esta época nos lo recuerda de forma recurrente.

Nos encontramos también con el momento del autochequeo del año. De algún modo, a todo el peso que hemos ido acumulando durante el año, le sumamos en ocasiones esta actitud de autoflagelo que poco ayuda a sentirnos bien.

¿Puedo evitar estresarme en estas fechas?

Pues difícilmente sobrevivirás al estrés en estas fechas si no has sabido gestionarlo durante todo el año. Seamos sensatos, si todavía no te has tomado en serio gestionar tu estrés diario, si has venido castigándote por tu propia mente durante todo el año, ¿por qué va a ser distinto ahora en diciembre?

No se necesita el autochequeo y repasar todo el año 2019 para castigarnos, sino la autoconciencia para gestionar de forma saludable los pensamientos que nos invaden. Aparte de nuestros problemas orgánicos, nuestra vida trabaja bien o mal en función de nuestros pensamientos, de cómo los controlamos y de la cantidad que dejamos que entren en nuestra mente.

“Dime lo que piensas y te diré quién eres”, Sócrates

Se dice que tenemos al día 60.000 pensamientos: positivos, neutros o negativos. Todos tienen dos caras: positivo o negativo, real o irreal. En función de dónde centramos nuestra atención, nuestra vida girará hacia un polo u otro.

El problema no está, por supuesto, ni en los pensamientos positivos reales ni en los negativos reales, estos son fáciles de controlar. Los que nos van a marcar, si no lo evitamos, serán siempre los pensamientos negativos irreales. ¡Vaya! lo que todos entendemos por “pajas mentales”.

Para evitar la presión añadida que nos ponemos por estas fechas, es preciso mejorar la autoconciencia y aprender a aceptar aquello que no puedes abordar o manejar, al menos por ahora. Debemos elegir aquellos pensamientos que son más saludables y satisfactorios para nosotros.

Claves para reducir el estrés

  1. Sé flexible y no intentes dejar todo cerrado. Habrá un nuevo año para hacerlo. No es necesario pensar y sentir que “todo” cierra o termina en estas fechas. Algunos ciclos puntuales sí lo hacen: cierra la escuela, el trabajo, el año fiscal… Sin embargo, otros desafíos no, como cambios personales (dietas, modificaciones de conducta, decisiones vocacionales). Así que, ¿por qué obligarnos a cerrar todos esos temas antes de que termine el año? No es bueno meterse toda esa presión, debemos ser un poco más flexibles.
  2. No añadas responsabilidades “extra” a las que ya tienes. La asertividad también funciona en Navidad, no te sientas mal por decir no a cosas y compromisos que ni te agradan ni te convienen solo por ese pensamiento de “buenismo” que nos invade en estas fechas.
  3. Cancela momentáneamente algunas actividades que puedan ser retomadas nuevamente (como alguna aficción, actividades de capacitación, etc.) para no saturar la agenda.
  4. Rodéate de la gente a la que quieres. Y si no es posible, no pasa nada por estar solo. Elige cómo quieres estar y actúa en consecuencia dentro de tus posibilidades.
  5. Mantén hábitos saludables también durante estos días. No se acaba el mundo, así que no es necesario comerse todo lo que hay como si no hubiese mañana. Cuida lo que comes, aprovecha para hacer algo de ejercicio o simplemente caminar. Descansa e intenta dormir al menos 8 horas. Y, cómo no, disfruta del ocio.

A fin de cuentas, se trata de conceder a este período la singularidad que trae consigo. Disfrútalo todo lo que puedas, estás aquí y estás vivo, así que vívelo de forma extraordinaria.

El equipo de Humanas te desea felices fiestas y un feliz, saludable y humanizado 2020.

Mónica Seara – CEO Humanas Salud Organizacional


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