Los trabajadores y trabajadoras estamos muy acostumbrados a realizar encuestas de satisfacción para conocer qué destacamos de nuestras empresas, qué prácticas deben implantarse para hacernos sentir más partícipes, más involucrados y más motivados. Todo ello con el fin de mejorar nuestra productividad.

Hoy queremos dar un paso sincero hacia atrás e intentar ver la situación que se nos plantea. Pregúntate: ¿Por qué falto a trabajar? ¿Por qué falta mi compañero al trabajo? ¿Por qué falta alguien de mi equipo al trabajo?

Es importante que cada uno de nosotros analice qué está sucediendo, máxime cuando el índice de absentismo se sitúa en algunos sectores en un 8%, con un absentismo injustificado en torno a un 3,8%.

En España, el número de personas que no acudieron a su puesto de trabajo durante los cuatro primeros meses de 2019 fue de 1.047.368 personas. De ellas, sin baja, un total de 276.968, y con baja, 770.400. Esta cifra, sobre un total de 19.874.300 en población activa, supone que un 5,2% de personas activas no acude diariamente a su puesto de trabajo. ¿No es alarmante?

Los datos por Comunidades Autónomas nos indican que este absentismo laboral se hace aún más llamativo en el País Vasco, con una tasa de 6,1% (tasa de paro: 9,25%), Asturias 6,2% (tasa de paro: 14,43%) y Galicia 5,8% (tasa de paro: 11,48%).

Motivos del absentismo

Si abriéramos un cuestionario y recogiéramos los motivos que cada una de esas 276.968 personas que cada día no acuden a trabajar sin causa justificada tendríamos las claves para avanzar. Desde Humanas nos atrevemos a ponerles voz y relatar varias causas: imposibilidad de conciliación, conflictos en las relaciones con los compañeros, falta de motivación, sobrecarga de trabajo, falta de objetivos claros, falta de horizonte…

Sin embargo, el hecho de no acudir a trabajar choca con el concepto que tenemos del trabajo. El trabajo nos realiza, nos empodera, nos posiciona en nuestro entorno, nos hace libres, nos permite disfrutar de la vida, nos aporta salud… ¿No estamos viviendo entonces en una incoherencia constante? ¿No estamos viviendo en una negación constante a nuestros propios valores como seres humanos?

Es ahí donde radican los desajustes en nuestro organismo. Comienzan a aflorar molestias, y dolores, que sostenidos en el tiempo ocasionan enfermedades que pueden llegar a cronificarse. Y es entonces cuando corremos el riesgo de pasar de no ir al trabajo, de ser el 1,4% de las estadísticas de absentismo injustificado, a estar enfermo y pasar a ser el 3,8% de absentismo con baja.

En Humanas ya hemos hablado otras veces sobre la falta de salud como única salida a un ambiente de trabajo tóxico. Hemos recalcado que es responsabilidad de todos los involucrados modificar estas situaciones. Apelamos de forma constante a la responsabilidad individual para con nuestra propia salud para modificar estas situaciones, para crear una sociedad sana.

Autoconocimiento y salud

Hablamos de forma continua sobre tomar consciencia de las situaciones que vivimos. Esta es la única clave que permitirá revertir la situación. Tomar consciencia de nuestra realidad, de cómo somos, nos permitirá buscar soluciones. Una de ellas puede ser pedir ayuda para modificar la realidad desde nuestro interior, gestionar adecuadamente las situaciones vividas, identificar aquello que puede estar influyendo en mi entorno como consecuencia de mis propios filtros, de mis creencias… Es decir, potenciar el autoconocimiento. Otra solución puede ser tomar la decisión de salir de dicho entorno en búsqueda de nuevas oportunidades que se adapten a nuestra forma de entender la vida.

La urgencia de reducir el absentismo

La misión de Humanas Salud Organizacional es trasladar la urgencia de la acción, de la búsqueda del propósito de cada una de las personas con las que trabajamos. Por supuesto, buscar el propósito de la empresa, potenciando el autoliderazgo en cada una de las personas con las que trabajamos.

Vuelve a hacerte la pregunta, pero ahora siendo consciente de tu situación. ¿Qué puedo hacer yo para mejorar esta situación? Sin cambiar a nadie, sin juzgar, pero con un objetivo claro: no podemos engrosar ese 5,2% de absentismo. Debemos participar del bienestar que produce el trabajo, de saber que lo que hacemos es útil e importante y que tiene un propósito y constituye nuestro legado. Este legado que día a día vamos construyendo colabora para el crecimiento de nuestra empresa, de nuestro entorno y de la sociedad en su conjunto.

Construyamos, por tanto, unas buenas condiciones de trabajo, de bienestar físico y mental y dispongamos de un equilibrio necesario entre vida privada y vida laboral. El objetivo es ser más felices, tener tiempo para nosotros mismos y actuar de forma sana con nuestro entorno. Esta es nuestra propuesta, ¿te apuntas?

Sé consciente, responsable y humano. ¡Actúa! En Humanas te acompañemos en el camino hacia una empresa saludable.

¿Hablamos?

Begoña Sánchez Aguadero – Experta en la integración de la Salud Organizacional en los Procesos de Gestión de las Empresas


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