Es habitual que las personas empiecen el año nuevo con una lista de propósitos innumerable, pero si quieres cumplir tus sueños en 2015, entonces, no te marques más de tres retos positivos porque, para empezar, es más que suficiente. Algunas personas se desmotivan antes de tiempo ante la consecución de estos deseos, y es que en medio del espíritu mágico de la Navidad pierden de vista que los deseos no son anhelos que se hacen realidad con una varita mágica, sino metas que suponen mucho esfuerzo, un plan de acción, paciencia, constancia y trabajo.

Para conseguir nuestros propósitos de este nuevo año, lo primero que debemos hacer es delimitar bien nuestro objetivo. Y por supuesto que sea lo más real posible. El tener las expectativas demasiado altas sólo puede generarnos frustración.

Una vez tengamos claro el objetivo, es importante planificar la manera de llevarlo a cabo.  Establecer metas de forma concreta y acotada. Para esto, es fundamental ser honestos con nosotros mismos, ya que sólo se llevará a cabo aquello de lo que realmente estemos convencidos y tengamos capacidad para hacerlo. De nada vale apuntar en la agenda: “Hacer más deporte”. Lo ideal y lo recomendable sería anotar: Ir al gimnasio tres días a la semana (lunes, miércoles y viernes), una hora y 30 minutos al día, incluida la ducha, de 19:00 a 20:30. Parece sencillo y obvio, pero son muchos los que se quedan en objetivos generales, sin acotar, y estos objetivos están de partida, condenados al fracaso.

Evalúa  y revisa los objetivos, a medida que pase el tiempo, necesitarás saber si te estás acercando a tus objetivos o te estás alejando de ellos, por eso es importante que periódicamente revises tus objetivos, tus metas y tus propósitos y veas si estás acercando a ellos o no.

Por supuesto tus objetivos pueden cambiar con el tiempo, en base a nuestras otras obligaciones y/o necesidades. Esto es, si por ejemplo, en lugar de tres días realmente sólo podemos ir dos al gimnasio, no pasa nada, no estaremos fracasando. Simplemente deberás hacer los ajustes necesarios en tu plan de acción, por ello es fundamental que dispongas de un método de medición que te permita saber dónde estás en relación a tus metas.

Y por último, mantén la motivación. No podrás conseguir hacer tus sueños realidad si no estás motivado para hacerlo. El 99% de la gente que fracasa es porque se rinde a mitad de camino. No desesperes, primero hay que cosechar para poder recoger los frutos. Trabaja y sé paciente, entonces podrás observar cómo florecen los resultados de tu esfuerzo.

Cierto es, que aún así, hay veces que puedes perder parte de la motivación necesaria para alcanzar tus metas. Es en esos momentos cuando debes recordarte que estás persiguiendo tus propias metas y que tú eres el que las hará realidad o no.

Y ten en cuenta, que no es más feliz quien consigue alcanzar sus metas, pues la felicidad se trata de una elección de actitud ante los acontecimientos que nos toca vivir y no una reacción ante los logros. Por ello, aceptando lo que tenemos nos permite saber dónde estamos y de ahí podemos plantear dónde queremos dar el siguiente paso. Así que no perdamos de vista, en todo el camino para conseguir nuestros logros, mantener una actitud positiva e ir disfrutando de la experiencia, las grandes metas se consiguen dando pequeños pasos.

 Feliz 2015! Y disfruten del viaje!

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