La pérdida de confianza en las instituciones y el vacío de liderazgo, hace imprescindible requerir a las empresas que ocupen un lugar destacado en garantizar una sociedad justa.

Este cambio en la Visión y Misión de las organizaciones se basa en el papel que juegan las empresas en sus relaciones con sus grupos de interés, internos y externos, y con la sociedad en general.

Actualmente estamos viendo una transformación de la empresa tradicional a una empresa social, una empresa donde su gestión se basa en VALORES, donde los beneficios económicos se acompañan irremediablemente con beneficios en la sociedad.

¿Cómo vigilar la RSC de las empresas?

Para las grandes empresas tenemos reguladores internacionales que nos informan de la evolución de las mismas en prácticas de Buen Gobierno, el Índice Dow Jones de Sostenibilidad (DJSI) o el FTSE4Good, que atraen a los inversores mediante buenas prácticas evidenciables en acción social, medioambiental y económico. Pero las grandes empresas en nuestro país constituyen el 34% del empleo total.

¿Qué sucede con el resto de las empresas? ¿Qué pasa con el resto de pequeñas y medianas empresas que constituyen otro 34,2% del empleo a nivel nacional? Sin obviar, por supuesto, el 31,8% monopolizado por microempresas y autónomos.

¿Quién vigila su responsabilidad? La respuesta se nos hace muy evidente: sus trabajadores, sus clientes, su entorno social.

Las nuevas generaciones (Z, Touch,…) consideran a las empresas como generadoras de impacto positivo en sus vidas, generadoras de oportunidades, de crecimiento. En nuestras manos está materializar la ideología y asentar las raíces para dotarles de tronco y ramas que les permita desarrollar sus capacidades.

Cinco prácticas responsables

Te presentamos cinco prácticas clave que permitirán la sostenibilidad de cualquier empresa de hoy: empresas comprometidas con la sociedad.

1. Compromiso con la colaboración

Las organizaciones sostenibles y humanas no pueden sobrevivir aisladas a su entorno empresarial. Los líderes actuales precisan establecer redes de colaboración basadas en el respeto, la transparencia, la confianza y la honestidad. De igual modo, el resto de partes interesadas de la organización establecen redes de conocimiento, para compartir experiencias tanto en materia profesional como personal, de intereses que conforman a la persona en su totalidad.

La innovación fluirá a todos los niveles de la organización, permitiendo que los talentos afloren y sean aprovechados en pro del beneficio de las organizaciones.

2. Compromiso con la salud

Garantizar el bienestar psicosocial y físico de los trabajadores, e integrando las distintas generaciones a favor del bienestar común. Se debe garantizar la salud física, mental, emocional y financiera de sus partes interesadas, tanto internas como externas.

Todo está relacionado. La salud personal y organizacional se muestra como un valor rentable en las organizaciones sostenibles.

3. Compromiso con el respeto al medioambiente

Es necesario analizar los riesgos medioambientales de las acciones empresariales y tomar las decisiones oportunas siendo coherentes con la cultura empresarial.

La incorporación de la variable medioambiental en todas y cada una de las acciones adoptadas por las organizaciones, la concienciación de igual modo por la responsabilidad de cada uno de los integrantes de la empresa en su impacto ambiental, permitirá avanzar en la cohesión social de la organización. Y, de nuevo, disponer de objetivos comunes que potencian la confianza y el buen hacer.

4. Compromiso con la educación

Las organizaciones sostenibles participan en los retos de la educación de la sociedad actual, aportando sus conocimientos y conformando las necesidades formativas y educativas de las generaciones futuras. Apostando por la innovación en la educación, tanto en el contenido como en la forma, integrando a sus empleados en las acciones que permitan potenciar esta innovación.

Este tipo de organizaciones se hacen presentes, transfieren conocimientos, tutelan, participan y lideran proyectos para atraer talento. Desarrollan acciones para retener ese talento, para construir relaciones que permitan desarrollar e integrar en su operativa las expectativas y cambios requeridos por la sociedad.

5. Compromiso con la transparencia y la comunicación honesta

Se hacen imprescindibles canales de comunicación con las partes interesadas que permitan recoger, analizar y responder a las necesidades de la empresa para detectar las oportunidades. Esto permite generar valor añadido de calidad.

La transparencia y la honestidad son valores clave en las organizaciones sostenibles y humanas. Son el único canal para crear confianza, en la que basar su crecimiento material e inmaterial acompañando del crecimiento de su entorno interno y externo.

Todas estas claves no son utopía. Las empresas tienen la oportunidad de favorecer un crecimiento social saludable. En Humanas Salud Organizacional disponemos de herramientas y conocimientos suficientes para llevarlo a cabo de forma ordenada. Pues, de otro modo, simplemente, no serán sostenibles.

En Humanas Salud Organizacional te contamos cómo conseguirlo y convertimos tu empresa en una empresa de calidad, saludable y humana.

¿Hablamos?

Begoña Sánchez Aguadero – Experta en la integración de la Salud Organizacional en los Procesos de Gestión de las Empresas


¿Te ha parecido interesante este artículo?

Suscríbete para recibirlos directamente en tu mail

¡ME SUSCRIBO!