¿Falta de motivación?

A mí también me pasa.

En esta era de la productividad, de la motivación y del vivir «a tope de power» a veces olvidamos que también somos humanos.

Todos sabemos lo que cuesta mantenernos on fire. Lo sabemos porque a pesar de esforzarnos, focalizarnos y, en el mejor de los casos, poner atención en combinar autoexigencias y autocuidados, también caemos.

No siempre sabemos calibrar nuestras energías y acabamos perdiendo el equilibrio. Aparece la fatiga, nos quemamos o enfermamos, nuestro cuerpo nos dice que no puede con todo. Necesita reposo y reflexión.

Tu cuerpo está perfectamente diseñado para que te sientas bien, eres una auténtica obra de ingeniería con un sistema de autorregulación compuesto por una serie de procesos y alarmas que nos avisan de que algo no va bien, de que es necesario parar y reajustar el mecanismo que hace posible nuestra existencia.

Y ahí estás, justo en ese momento en el que el castillo de naipes se desmorona ante tus ojos, cuando las fuerzas y la ilusión acaban flaqueando y no sabes cómo recuperarlas y volver a ser el de antes. Pues bien, ¡que no cunda el pánico!

La clave del autocuidado

Vamos a empezar por tratarnos bien. Te propongo que te regales unos minutos. Prepárate algo de beber y recolócate en tu asiento cómodamente y repite conmigo: es-mi-mo-men-to.

¿Estás listo/a? Genial.

Primero, mírate con cariño. Ya sabes que la vida son ciclos, las exigencias cambian, los estados emocionales vienen y van, y no siempre somos capaces de aportar la misma energía en lo que hacemos. No pasa nada, el primer paso es no castigarte.

Te invito a poner en práctica un principio fundamental: Haz siempre lo máximo que puedas. Y lo máximo significa ser consciente, aquí y ahora, de qué puedes dar o hacer con los recursos y la energía que ahora tienes. Para ello, será importante seas honesto contigo mismo y escuches a tu cuerpo. Lo máximo es ese nivel en el que te respetas y te cuidas.

Renovación del espacio de trabajo

Revisa el espacio en el que trabajas. Chequea la iluminación, el orden, la posición de la silla o del ordenador, si es buen momento de añadir algún objeto que tenga valor para ti, incluso un olor. Busca la comodidad y la belleza, son muy buenas compañeras de trabajo.

Si es posible, explora la posibilidad de cambiar de lugar de trabajo. Modificar o crear un nuevo contexto también te facilitará adquirir nuevos hábitos.

Y hablando de nuevos hábitos… lanzo pregunta incómoda: ¿cómo vas con los propósitos de año nuevo? Quizás es un buen momento para replanteártelos si aún no has comenzado a integrarlos en tu vida.

Obtén una recompensa

Prémiate. Después de conseguir superar la parte más ardua de tu trabajo, recompénsate con algo que te haga realmente ilusión. Te recomiendo que sean cosas sencillas y efectivas. Como un trozo de tu tarta favorita o un paseo para despejarte.

Aunque siempre hay una recompensa al trabajar. Recuerda tu misión. Todos los trabajos están solucionando un problema para el mundo. Todos satisfacen una necesidad para otros. Piensa por unos minutos cómo estás contribuyendo con tu labor. Conectar con tu misión te recarga las pilas porque te empodera, te hace sentir útil y valioso en el trabajo, con los compañeros, con la familia y los amigos.

Aprovecha tu tiempo libre

Haz más de eso que tanto te gusta. Disfrutar es una potente vitamina para recobrar energía y motivación.

Relaciónate. Cuidar y disfrutar de nuestras relaciones sociales te permitirá no solo expresar cómo te sientes ahora, también evadirte si lo deseas y, además, es uno de los mejores tratamientos que existen para prevenir el envejecimiento de tu cerebro.

Si aún siguiendo estas recomendaciones sientes que no consigues recobrar tu equilibrio y ves que la fatiga y el desánimo no se van, puedes pedir ayuda. Tienes una gran variedad de profesionales de la psicología que pueden acompañarte a impulsar tu bienestar.

Si cuando una molestia en tu cuerpo persiste y vas al médico especialista para que te ayude a curarte, ¿por qué no hacerlo cuando este tipo de malestar te desborda?

En Humanas contamos con profesionales que pueden acompañarte en momentos difíciles para que transites lo mejor posible estas etapas de la vida. Y una parte importante de la vida es el bienestar y la salud en el trabajo y en la empresa. Por supuesto, aquí tienes tu espacio para que nos cuentes qué otras estrategias usas en momentos en los que tu motivación se viene abajo. Nuestras experiencias pueden ayudar en el camino a otras personas que no se sentirán tan solas o incomprendidas en esos momentos de bajón.

Si quieres saber más sobre nuestras formaciones y servicios, no dudes en contactarnos.

Beli Méndez – Psicóloga especializada en el desarrollo del potencial de las personas


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