Conciliar, ¿es posible? En el post de esta semana vamos a tratar de arrojar un poco más de luz sobre los conceptos conciliación y flexibilidad horaria.

De entrada nos resulta chocante que cuando los expertos hablan cada año de las tendencias en el campo de la gestión de personas, la búsqueda de un mayor equilibrio familia-empresa es siempre uno de los clásicos. Entonces, ¿cuál es la realidad?

El cambio tiene que venir desde dentro

En estos momentos no es posible. O no mientras no cambien las cosas en nuestro país, entendiendo que este cambio debe ser promovido desde el gobierno, creando políticas reales, y no sucedáneos de ayudas para la conciliación, porque lo que existe a día de hoy todos sabemos que es insuficiente, y no podemos dejar toda la responsabilidad de la conciliación en manos de las empresas, o en la decisión personal de una mujer de tener que decidir entre su carrera profesional o la maternidad.

Nuestra cultura también juega en contra, consideramos la conciliación un lujo y en general, se acepta que la mujer cargue con la parte más dura. Son muchos los informes que nos indican que España se encuentra a la cola de Europa en cuanto a conciliación y flexibilidad horaria. El panorama en el viejo continente es un poco desolador, con sociedades cada vez más envejecidas en donde el único rayo de esperanza es que los modelos de bienestar nórdicos lleguen al resto del continente.

No estamos siendo prudentes con este asunto, y no quisiera entrar en temas de productividad, ya que hay suficientes estudios que dicen que los empleados con hijos son más productivos en su trabajo y el compromiso con sus organizaciones es más elevado. Además, en general el compromiso de las mujeres es mayor que el de los hombres y este aumenta cuando se tienen hijos.

¿Quién nos cuidará a nosotros cuando seamos ancianos?

Si no aplicamos medidas reales para conciliar y fomentar la natalidad acabaremos lamentándonos de no haberlo hecho cuando era el momento. A día de hoy no es posible conciliar, las mujeres renuncian, no concilian…y para llegar algún día a una sociedad donde sea posible conciliar es necesario empezar a cambiar, que nazcan niños, niños criados en la igualdad, padre y madre con las mismas responsabilidades, porque si la madre renuncia a su carrera profesional ese niño ya va a aprender eso, y si es una niña integrará que ella en algún momento tendrá también que renunciar si quiere crear una familia. Creo que muy pocos hombres se han planteado alguna vez renunciar a su trabajo por conciliar, o renunciar a un ascenso por la misma razón.

El futuro se decide ahora

No tenemos datos de cómo va a ser nuestra población dentro de 30 años pero los modelos organizacionales tenderán a ser más flexibles para asumir los cambios de una manera más eficaz.

Para conciliar sólo es necesario voluntad, comenzando por las políticas:, duración de la baja maternal de más duración, coste cero para el empresario durante el proceso,  guarderías a coste reducido, más guarderías…y después podemos pasar a otras medidas que ya deben adoptar las empresas, flexibilidad horaria, teletrabajo, banco de horas, jornada reducida, adaptar los horarios cuando no hay colegios…porque todo es previsión, si queremos una sociedad anciana y con una base de la población incapaz de sustentarla vamos en el camino correcto.

Conciliar también depende de ti. Muchas veces la razón más importante para no poder encontrar un equilibrio entre la vida personal/familiar y la profesional radica en ti mismo. Debes tomar consciencia de aquellas posibilidades que sí están en nuestras manos.

Seguro que no te sorprenderá saber que la flexibilidad en el horario es una medida que suele ir ligada a un aumento de la creatividad.

Si quieres contarnos tu experiencia o necesitas ayuda puedes contactar con nosotros a través de la zona de contacto o enviándonos un mail.

Mónica Seara y Javi Martínez 

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