Hace ya algunos años, visitando el monasterio de la Trapa, uno de los monjes nos habló sobre su forma de vida. Una de las cosas que me llamó la atención es que su alimentación era prácticamente vegetariana. Solo comían de los productos de su huerta. Comían carne solamente dos veces al año. Una era la fiesta de la consagración de la iglesia del monasterio. Le preguntamos por qué precisamente ese día. El monje nos contestó simplemente que el día en que se celebraba el aniversario de la iglesia del monasterio era importante celebrarlo cuidando a lo que hacía realmente importante esa iglesia, que eran las personas que la formaban.

Esta respuesta me llamó mucho la atención. Lo importante no era ni el edificio, ni la organización (en este caso una congregación), ni siquiera la estructura jerárquica. Lo importante eran las personas que lo formaban y por eso la fiesta era para ellos.

Quizá sea una lección que debemos aprender en nuestras empresas. Las empresas de hoy en día tienen muchos factores a tener en cuenta. Han de tener una estructura dinámica, una imagen social, una presencia en los medios y en las redes, unos productos atractivos… Pero a veces nos olvidamos de que las empresas están formadas por personas que trabajan, trabajamos en ellas. Las empresas están vivas porque las formamos personas que estamos vivas. Las empresas son dinámicas en función del dinamismo de las personas que las componen. El lugar físico donde se ubica una empresa puede estar formado por una oficina o un taller, unas mesas, unos ordenadores o unas máquinas de producir. Pero la empresa como tal la crean, la desarrollan y la hacen crecer las personas que la componen., Desde Humanas Salud Organizacional sabemos la importancia de las personas y por eso proponemos una serie de dinámicas y de acciones para humanizar la empresa, construyendo empresas saludables, conscientes y sostenibles y por tanto construyendo una sociedad más Humana. Hacer que las personas sean lo importante del proceso, tanto a nivel productivo, como organizativo, y evidentemente final, como objetivo de que el producto creado sea un bien para las personas que forman la sociedad. Esto forma parte del nuevo modelo de empresa sostenible, donde prevalece el ROU (return on us) sobre el ROI (return on investiment).

Crear empresas saludables es contribuir a crear una sociedad saludable, que reconozca que en todos y cada uno de sus componentes existe un potencial creador y dinamizador de todo el conjunto social.

Está en nuestras manos ser creadores, constructores del modelo de empresa que queremos, y por tanto de nuestra sociedad!

 

Vidal Garrido, Filósofo e ITOP

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