Es curioso ver como algunas empresas no se atreven a vincular los intangibles a su cuenta de resultados. “Sería demasiado aventurarse a decir eso”, dicen.

Los responsables de RRHH no pueden dudar de ello, de lo contrario al entrar a negociar con la junta directiva, habrán perdido antes de empezar. Es cierto, nuestra parte en el negocio es la de sumar a la empresa, y su idioma es el de la facturación, el ROI, los balances y los valores numéricos. Pero nosotros sabemos cómo se hace posible todo esto. Somos los técnicos que ponemos a punto y actualizamos continuamente la maquinaria más perfecta y compleja que jamás tenemos el placer de contratar para nuestra empresa, las personas. Para que estas den el máximo de su potencial y nos duren durante largos años, se trata de que estén motivados, bien cuidados y sean felices.

Poco a poco, por goteo vamos mermando esa resistencia a utilizar palabras como felicidad, personas, motivación intrínseca o sonrisas que antes parecían tan alejadas del campo del trabajo. A este cometido de volver las empresas más humanas nos dedicamos y en esta ocasión vemos cómo podemos motivar a las personas en el puesto de trabajo.

Motivus o motus, “causa del movimiento”

Sobre la motivación se ha escrito mucho, podemos analizarla desde muchos modelos y paradigmas: Maslow y la pirámide de las necesidades, el modelo X e Y de McGregor, los dos factores de Herzberg, las necesidades de McClelland, la teoría de la evaluación Cognitiva, el establecimiento de metas de Locke, la teoría de la Eficacia Personal de Bandura, la teoría del Refuerzo Conductista, teoría de la Equidad de Adams o la teoría de las Expectativas de Vroom. Una vez más, la visión más completa y predictiva es aquella que las integra a todas y tiene en cuenta la idiosincrasia de cada individuo.

De nuevo se hace imprescindible saber gestionar la gran diversidad con la que contamos en la fuerza de trabajo actual. Sea por diferencias de departamento, sectores, profesiones, culturas, generaciones o historia de vida, todos somos diferentes y llevamos una historia escrita que nos determina.

No, si no eres tú, soy yo…

Dentro de la relación contractual, ¿quién debe motivar a quién? ¿Hay alguno de los participantes que quiera más que el otro? Como en todo tipo de relación esto no debiera ser así, debiera ser una aportación igualitaria en la que lo único que cuenta es darlo todo ya que se aprecia genuinamente a la otra parte sin condiciones.

Sin embargo, debido a que en el mundo empresarial estas intenciones se ven desviadas por el agregado de intereses y agentes que lo componen, damos a continuación unas directrices sobre cómo podemos motivar a nuestros empleados, y cómo motivarnos nosotros mismos como empleados.

¿Qué puede hacer RRHH para motivar a sus empleados?

Hay diferentes acciones que podemos implementar para mantener motivados a nuestros trabajadores, todas ellas parten de tenerlos muy presentes en el diseño de los procesos de trabajo:

  1. Diseñar puestos de trabajos retadores y variados que estimulen y desarrollen a nuestros empleados.
  2. Involucrar a los empleados en los procesos de cambio y análisis que les vayan a afectar y que les hagan sentir valorados.
  3. Recompensas justas, personalizadas y transparentes para los empleados.

¿Qué puede hacer el empleado para estar motivado?

Desde el punto de vista proactivo, ¿cómo podemos convertirnos en trabajadores motivados? En primer lugar, debemos saber escucharnos y escoger aquel trabajo que realmente nos haga fluir como dice Csíkszentmihályi en su teoría de flujo. Sabiendo que por circunstancias esto no siempre es posible, seamos dueños de nuestra actitud, aquella que define el color de las gafas con las que vemos el mundo.

Qué tal si…

…antes de ir a trabajar…

1.- …empezáramos bien el día: desayuna bien, disfruta de los pequeños placeres como una ducha relajante, escucha esa canción que tanto te gusta…

2.- …sonrieses más: sino a carcajadas, intenta empezar el día con una sonrisa, pues la risa libera endorfinas y actúa como analgésico y energizante natural.

3.- …pensases en positivo: hoy va a ser un gran día. Moviliza esa mentalidad ganadora que te hará conseguir lo que te propongas.

…durante el trabajo…

4.- …entrásemos de muy buenas por la puerta: contra un ambiente complejo o hostil no hay nada mejor que una buena sonrisa.

5.- …rompiésemos los objetivos en pequeñas metas: localiza aquellas tareas que te resultan más monótonas, aburridas o difíciles e intenta volverlas retadoras o más amenas. Intenta también dejar estos esfuerzos para la primera hora, ya que a medida que avanza la mañana va cayendo nuestra energía.

6.- …empatizáramos más: ¿malas caras en el trabajo?, intenta entender qué es lo que les preocupa o molesta. Entiendo que te sientes así, ¿cómo puedo ayudarte?

…al acabar la jornada…

7.- …revisaras tus logros: conseguiste hacer las pequeñas metas que te marcaste. Si no pudiste, analiza por qué y trata de trazar un planteamiento diferente para el día siguiente.

8.-…aumentáramos nuestros conocimientos: prueba a corregir tus carencias a través de la lectura y la preparación.

9.- …marcáramos objetivos para el día siguiente: escribe para concretar y crear un compromiso contigo mismo lo que debes cumplir al día siguiente. Siempre que te sea posible marca un orden de prioridades

Finalmente, y con la finalidad de promover que vosotros mismos penséis en otras medidas que podáis implementar para motivar a vuestros empleados en el trabajo, os dejamos con los 5 caminos hacia la felicidad y el bienestar del estadístico Nick Marks. ¿A ti también te resuena la verdad que hay en ellos?:

  • Conectamos: es cuando nos vinculamos con los demás que disfrutamos. El ser humano es un animal social, y es así como se despliega y es feliz.
  • Activos: estar activo nos mantiene sanos, en un estado de ánimo positivo y nos hace producir endorfinas lo que nos hacer sentir felices y en paz.
  • Siente: Ser consciente de nosotros mismos hasta el nivel más profundo y básico como pude ser la respiración, nos permite percibir y encontrar el sosiego y el estado óptimo para avanzar alineados con nuestros propios valores. Este estado de Mindfulness hace que percibamos nuestro contexto de una manera más significativa y busquemos la naturaleza para vivir en sincronía y tranquilidad.
  • Aprender toda la vida: la curiosidad debe estar siempre presente en nosotros. Nos permite avanzar y fijarnos nuevas metas de mejora. El conocimiento refuerza nuestra masa cerebral y esto nos ayuda a retrasar la aparición de enfermedades neurodegenerativas.
  • Regala: Da, da, da y da. Es en el dar y hacer a los demás felices que uno se hace feliz a sí mismo. Da porque quieres y no esperes nada a cambio. No tiene por qué ser con dinero, puede ser tiempo de calidad, unas palabras de aliento, un buen abrazo, etc.

Si te ha parecido interesante el post, te invito a que tanto tu como tu empresa profundicéis más con nuestra formación Motivación en el trabajo. Cuando la felicidad es rentable que ofrecemos desde Humanas Salud Organizacional.

¡Únete al movimiento de las empresas Humanas! Feliz día.

Cristian Díaz Gifra. Alquimista de la Felicidad & Psicólogo en Humanas Salud Organizacional

Síguenos en Twitter Facebook. Participa en nuestro grupo de networking en LinkedIn