Hoy vamos a hablar de un tema muy difícil de abordar en las empresas: las adicciones. Los datos hablan por sí solos. Según la OIT (Organización Internacional el Trabajo), el 20-30% de los accidentes laborales afectan a personas en estado de intoxicación por drogas o alcohol, que se autolesionan o lesionan a otros. También es obvio, que las personas que tienen una adicción se pondrán más veces enfermas que personas que cuiden su salud. Lo que contribuirá de nuevo al absentismo, de hecho, así lo confirma también la OIT. Son cifras que van en aumento y que preocupan cada vez más a las empresas ya que influye directamente en la productividad.

Detrás de cada adicción hay creencias limitantes.

Consumir alcohol en nuestra sociedad, no está mal visto. De hecho beber un poquito de vino en las comidas es tradición entre nuestros padres y abuelos. Fumar, hasta hace unos años estaba permitido en todas partes. Incluso muchos jóvenes empiezan a consumir tabaco para sentirse parte del grupo. Las drogas en cambio han sido peor consideradas en general, pero también existe la creencia, que fumar marihuana no hace tanto daño como otras drogas.  Al final son creencias, que en este caso son más limitantes que potenciadoras.

¿Qué nos lleva a caer en la adicción?

Puede haber muchos factores que desconozco, y que cada afectado podría mencionar mucho mejor que yo, pero considero que hay un denominador común en todos ellos y es la falta de autoestima.

Autoestima significa quererse a uno mismo.

Pero ¿qué significa quererse a uno mismo? ¿cómo sé que me quiero?. Para saberlo podrías hacerte otras muchas preguntas: ¿Cuidas de tu cuerpo? ¿te alimentas bien? ¿relajas tu cuerpo y estiras tus músculos? ¿te arreglas? ¿cuidas de tus pensamientos? ¿das espacio a tus emociones y las escuchas? ¿alimentas tu espíritu? ¿te das permiso para ser tú mismo? ¿te permites fallar? ¿mantienes un sano equilibrio en tu vida?

No creo que me equivoque mucho si digo que la mayoría de las personas no nos queremos como deberíamos hacerlo. Siempre existe un momento, una circunstancia o una razón para boicotearnos y hacernos pequeñitos a nosotros mismos.

La sociedad actual que hemos creado con ese ritmo frenético, estresante, las exigencias propias y del entorno, las malas noticias diarias que nos bombardean a través de los medios, la inseguridad que se respira en el ambiente; es comprensible que llegado el momento de afrontar una crisis o un duro golpe que nos traiga la vida, haya personas que fácilmente caigan en el recurso del alcohol o las drogas para evadirse.  Pero hay otra opción. Encontrar la fuerza y la paz dentro de nosotros mismos. En nuestro mundo interior, hay calma, serenidad, sabiduría, luz, energía y fuerza para superar cualquier adversidad que se nos presente. Sólo hay que hacer el esfuerzo y aprender a buscar las respuestas dentro y no fuera.

Suena fácil decirlo, pero difícil hacerlo en según qué circunstancias; pero es posible. Se puede cambiar, romper con creencias limitantes, aprender a quererse y a cuidarse y no recurrir al consumo abusivo de sustancias para calmar las carencias. Hace falta voluntad y pedir ayuda.

La responsabilidad de las empresas en las adicciones

Cuando nuestro comportamiento afecta a nuestra salud y lo que es peor, a la de otros, alguien debe dar la voz de alarma. Quizás el afectado no esté en condiciones de tomar consciencia de las consecuencias de sus actos, y probablemente ni le importe, pero en una organización se deben cubrir los derechos de los trabajadores a tener un lugar saludable y seguro para trabajar, por ello se hace imprescindible desarrollar políticas de promoción de la salud incluyendo entre éstas los temas relacionados con las adicciones.

Hay empresas que ya actúan:

Cada vez hay más empresas que están despertando ante esta realidad y que quieren hacer algo. Lidl, o FCC son ejemplos de empresas que están pasando a la acción concienciando a sus empleados de los riesgos que existen. Formando a sus managers para poder así llegar mejor a su gente y llevando a cabo programas preventivos que han sido un éxito como en la Delegación de FCC – Medio Ambiente de Tarragona.

Humanas Salud Organizacional, ayuda a estas empresas que quieren convertirse en empresas saludables y conscientes. Que cuidan a sus empleados no sólo a nivel material sino emocional, apostando por la salud y la felicidad como fuente de productividad.

Quererse es la clave. Podemos auto-engañarnos pero al final siempre nos delata algo.

Cuando te quieras de verdad lo transmitirán tus gestos, tu mirada, tu cuerpo, tu actitud, tus palabras, tu movimiento, tu energía y todos tus actos.

Ana Madrazo. Transhumanist Consultant en Humanas Salud Organizacional

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