Cuando preguntamos a los trabajadores si emplean bien el tiempo, la pregunta siempre da mucho miedo. Pánico diría yo. En los talleres que desarrollamos desde Humanas Salud Organizacional el tema de la gestión del tiempo sobre el que vamos a reflexionar es uno de los más reveladores. Es, además, uno de los que más cambios generan en las organizaciones. ¿Por qué? Hoy te contamos nuestra visión.

“El tiempo es un recurso”. Esta afirmación la tenemos muy asumida e integrada en nuestro subconsciente. Es más, para cualquier proyecto que abordamos es la clave en su planificación. Básicamente porque el tiempo es limitado, no podemos estirarlo más de lo que es, no podemos almacenarlo y, algo que asusta, transcurre de forma imparable.

Por todo ello quizá tenemos esa sensación continua de no tener tiempo suficiente y nos sentimos frustrados. Y este es el punto al que queremos llegar. Esta frustración nos conduce de forma irremediable a un menor rendimiento. Si esta sensación se sostiene durante un intervalo de tiempo largo, produce alternaciones en nuestro organismo y nuestra salud se altera, ya que reacciona ante cambios internos tratando de volver a la armonía, sin conseguirlo.

¿Y qué herramientas tenemos para paliar esta situación? Te damos una muy sencilla: tomar conciencia de la situación que vivimos y actuar de forma responsable hacia nuestro objetivo, generando pequeños cambios sostenidos en el tiempo.

En esta toma de conciencia nos damos cuenta de cómo empleamos nuestro tiempo a lo largo de la jornada laboral y fuera de ella. De cómo afecta nuestra forma de trabajo en este empleo de tiempo.

Eficiencia y gestión del tiempo en la empresa

Debemos analizar, como no podría ser de otra manera, cuánto de eficientes son los procesos de nuestra empresa y cómo estos afectan en nuestra gestión del tiempo. ¿Y cómo lo sabemos? Podemos empezar por estos dos puntos:

  • Recapacitar sobre si atendemos a nuestras responsabilidades o a otras tareas que nos son más afines y, por ello, retrasamos nuestras obligaciones.
  • Revisar si estamos cayendo en un exceso de perfeccionismo y, con ello, empleamos más tiempo del necesario para el resultado obtenido.

¡Se aprende tanto de uno mismo analizando la gestión del tiempo!

En numerosas ocasiones en las que analizamos los riesgos psicosociales de los equipos nos encontramos con quejas sobre exceso de carga de trabajo, falta de organización, falta de autonomía, fuertes demandas psicológicas… Cuando analizamos y profundizamos en la situación con estos equipos, trabajamos herramientas de autoconocimiento, de organización, de gestión del tiempo, la perspectiva va cambiando. Es muy básico, el cambio de afuera se produce desde dentro. En Humanas no nos cansaremos de trasladaros nuestra visión.

Una actitud positiva y abierta, junto con una clara intención de lograr un objetivo y, con ello, pensamientos enfocados, nos conducen a ser más eficientes, a clarificar nuestra toma de decisiones, a avanzar, a no repetir, a impulsar, a ser un “doer” (vamos, un “hacedor” imparable).

Si esta reflexión te suena, pregúntate honestamente cómo estás, cómo funciona tu empresa, cómo está tu equipo. ¿Avanzáis hacia vuestro objetivo o únicamente desarrolláis tareas planificadas? ¿Conseguís realmente avanzar hacia vuestro propósito?

¿Cómo gestionar mi tiempo?

Posiciónate en esta visión que te planteo: estoy tranquilo, tengo tiempo suficiente, tenemos mucho trabajo pero sé gestionarlo, estoy concentrado, tengo perspectiva de la situación, puedo con mis responsabilidades, sé quien me puede ayudar en cada momento que lo precise, delego tranquilo, confío en mi equipo y en mis compañeros. En definitiva, empleo bien mi tiempo.

Todas estas afirmaciones son diamantes en tu interior. Por supuesto, deben ser coherentes con tu práctica diaria para que puedan ser efectivas. Debes trabajar para que cada una de ellas ocupe su lugar exacto en tu jornada laboral, en tu día a día.

Puede parecer difícil, pero tenemos buenas noticias: realmente no lo es. Es un cambio que precisa esfuerzo eso sí, esfuerzo que debes estar dispuesto a ofrecer. No obstante, créenos: el balance será más que positivo. Al final del día estarás satisfecho del trabajo realizado, sabrás identificar los casos en los que has reconducido la situación y obtenido la máxima rentabilidad de situaciones imprevistas.

Analiza qué limitaciones tienes para llevar a cabo cada una de esas afirmaciones que hemos descrito. Sin culparte, sin escusas, simplemente reconoce desde tu punto de vista la situación y busca soluciones. Actúa, esa es la clave.

Tu actitud se transformará hacia la proactividad, hacia el win-win en las negociaciones, a buscar entender antes de ser entendido. En definitiva, a obtener el máximo beneficio en el menor tiempo posible. ¿Te apuntas al cambio?

En Humanas Salud Organizacional tenemos las herramientas que te ayudan a lograrlo. Nuestro propósito es que consigas el tuyo. Contáctanos para tener más información sobre nuestros servicios y formaciones.

Begoña Sánchez Aguadero – Experta en la integración de la Salud Organizacional en los Procesos de Gestión de las Empresas


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