¿En tu día a día te dices y repites que vas estresado?, ¿Percibes las situaciones que te suceden como amenazantes?…¿o es más bien esa sensación de ser un hámster en su rueda y que no puede parar?. Te proponemos distintos modos de mejorar esas sensaciones y reducir el nivel de estrés en tu jornada. Aquí tienes 12 formas sencillas de reducir el estrés.

  1. Activa tu cuerpo. No es cuestión de ir al gimnasio, basta con que te muevas!! Según el jornal Obesity, cualquier actividad aeróbica que realices ayuda a estimular la producción de endorfina y a elevar tus niveles de norepinefrina, las llamadas hormonas de la felicidad. Si no tienes contraindicaciones médicas, camina, baila o trota. Te sentirás mejor en mente, cuerpo y espíritu.
  2. Mantén una dieta saludable. No sólo se trata de llevar una dieta equilibrada, sino comer con tiempo suficiente. Elige alimentos alcalinos, que ayudaran a disminuir los niveles de cortisol en sangre. Evita la automedicación y el abuso de cafeína, alcohol.
  3. Aprende a ser asertivo. No sólo te ayudara a reducir el estrés, también mejoraras tu autoestima, aprenderás a controlar tu ira y te ganaras el respeto de los demás. La conducta asertiva implica la expresión directa de los propios sentimientos, necesidades, derechos legítimos u opiniones sin amenazar o castigar a los otros y sin violar los derechos de esas personas. En un comportamiento asertivo el mensaje se expresa sin dominar, humillar o degradar a la otra persona. Aprende a decir ¡no! Si sientes que tienes que hacer demasiadas cosas, y pareces un malabarista con todas las tareas que tienes que cumplir, simplemente di “no”.
  4.  Da rienda suelta a tu creatividad. Si la tensión te tiene con los nervios de punta, los investigadores de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Miami recomiendan que realices cualquier labor creativa, desde tejer hasta escribir, cantar o dibujar. El único requisito es que sea absorbente y te cause placer. Escribir además te ayuda a aclarar tus pensamientos, porque te expresas y te libera.
  5. Practica técnicas de relajación. Hacer yoga, meditar, aprender técnicas para respirar mejor son estrategias que contribuyen a tranquilizarte y a alejar el estrés de tu vida. Además, te ayudan a concentrarte en el presente y a dejar a un lado las preocupaciones por cosas que aún no han sucedido.
  6. Planifica tu día. Dedícale tiempo a planificar y preparar tus estrategias, esto te supondrá una inversión de tiempo inicial, pero te ayudará a mantener todo bajo control y así evitar el estrés posterior por desbordamiento o sensación de no poder con todo.
  7. Expresa tus sentimientos. ¡Deja salir tus emociones! Habla con tus amigos, llora, ríete, grita… el expresarte es sano y es una buena forma de dejar salir la tensión del estrés. Recuerda que los amigos son buenos para tu salud mental.
  8. Duerme lo necesario. Lo normal es ocho horas, pero esto va a depender de cada persona. El sueño debe ser reparador, sintiéndote descansado comenzarás mejor el día.
  9. Separa el trabajo de la vida personal. Establecer límites puede aumentar tu eficiencia en el trabajo, y reducir el estrés en tu vida personal. Fija tiempos límite y aprende a organizarte comprometiéndote a seguir tu horario. Tener algo que hacer después de tu jornada laboral que requiera tu atención y dedicación es una muy buena forma de dejar atrás el trabajo y dedicarte a una actividad que resulte interesante y estimulante. También recuerda reservar tiempo para tus amigos y seres queridos para despejar la mente.
  10. ¡Ríete del estrés!. No es broma. Una buena carcajada tiene efectos positivos para tu salud a corto y a largo plazo. Esos efectos son físicos. A corto plazo: la risa aumenta tu frecuencia cardíaca y con esto el oxígeno en tu sangre, también se liberan más endorfinas, unas sustancias del cerebro, el resultado es una sensación de bienestar. Además, si te ríes, cualquier situación por difícil que parezca, se torna mucho más fácil de manejar.
  11. Simplifica. Corta tu lista de tareas por la mitad, no lo puedes hacer todo, así que quédate con lo que te aporte más valor y te acerque a tus objetivos. Di no cuando creas necesario y pon límites.
  12. Rompe la monotonía. La rutina es un factor que acompaña a la tensión emocional y genera insatisfacción y aburrimiento. Busca cosas diferentes para hacer, que te gusten y puedas practicar.

 

Mónica Seara. CEO Humanas Salud Organizacional

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