EL BPM (Business Process Management) se ha impuesto en las organizaciones, hemos dejado atrás la gestión por funciones y estamos inmersos en la gestión por procesos, enfocados en la optimización y mejora continua de nuestra forma de hacer las cosas, de la interacción de nuestras acciones en la organización, de forma transversal, potenciando los indicadores relevantes de los procesos.

Si bien es cierto que no hace tanto, la Alta Dirección entendía la Gestión de Calidad y por tanto el enfoque a procesos, como un mal menor para disponer de una certificación y sobre todo, dejaban hacer a “los de calidad” pero eso sí, en paralelo al desarrollo estratégico de la Organización, es decir, trabajando el “porqué” pero no el “para qué”. El enfoque a futuro no existía y por tanto toda planificación a medio-largo plazo estaba siempre “fuera de lugar”. ¡Cómo no iba a estarlo!

El momento actual es distinto, la estrategia empresarial se enfoca a gestionar estos procesos, los enmarca en una misión, visión, cultura y objetivos, y por supuesto  garantizan el éxito en cualquier Cambio de origen intrínseco o extrínseco, permitiendo la adaptación ágil y eficiente de los procesos a dichos cambios, de forma natural, conociendo de forma inmediata la repercusión de estos cambios en la organización y acometiéndolos sin miedo, ya que los riesgos son conocidos y tratados.

Sin embargo, en este momento, analizando estos indicadores perfectamente identificados y medidos, te lanzo una pregunta; ¿estás en los niveles de resultados esperados?

Te planteo una reflexión importante: en este análisis de procesos y riesgos que toda organización realiza, ¿tienes incluido los riesgos físicos, psicosociales, de salud y bienestar del capital humano que acomete los procesos?

En la fase de análisis y diseño de los procesos, es decir, todas las actividades secuenciales que permiten transformar un inicio en un producto final, hemos tenido en cuenta: el tiempo de trabajo necesario para cada perfil, la autonomía para tomar decisiones, la carga de trabajo, las demandas psicológicas, la variedad o monotonía en el contenido del trabajo, la participación y supervisión necesaria por los superiores, la motivación, el desempeño del rol y por último, las relaciones y apoyo social de los empleados que participan en estos procesos?

Es el momento de integrar de modo real el Bienestar de la Organización, tus VALORES, en la Gestión por Procesos. La Gestión de procesos y salud organizacional deben ir de la mano.

VALOR HUMANO COMO FACTOR CLAVE EN LOS RESULTADOS DE LA ORGANIZACIÓN

Si no has tenido en cuenta estos factores, es muy posible que tu diseño de procesos no llegue a buen puerto, y si llega será a costa de un desgaste tal de tus empleados que quizás tus niveles de rotación y absentismo ya empiecen a ser excesivos, y con ello los resultados económicos obtenidos no están cumpliendo las previsiones. Y si lo hacen créeme que están muy por debajo de lo que sería posible con la salud organizacional integrada en los procesos.

Ahora puedes ampliar la visión en la gestión de los procesos, es el momento de tener en cuenta nuevos factores que influyen de forma directa en los resultados económicos de tu empresa, que influyen directamente en el bienestar de tus empleados, de las relaciones en la organización, es el momento de detectar oportunidades de mejora que potenciarán de forma exponencial los resultados de tu organización.

Nunca es tarde, siempre tenemos la posibilidad de mejorar, de nuevo aplicar la MEJORA CONTINUA de Deming, nos lleva a potenciar en cada paso las capacidades de la organización, potenciando en toda su dimensión las sinergias de los equipos de trabajo, y en definitiva, posicionando a la empresa en los más altos estándares de SANA GESTIÓN.

Piénsalo, si lo haces de este modo, si integras los Valores y el Bienestar de tus empleados en la gestión diaria conseguirás incrementar los beneficios de la empresa, los de tus empleados, sus familias y la sociedad en general, es fácil. ¿Te puedes, nos podemos, permitir dejar pasar esta oportunidad?

 

Begoña Sánchez Aguadero. Experto en la integración de la Salud Organizacional en los Procesos de Gestión de las Empresas.

 

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete para recibirlos directamente en tu mail

¡ME SUSCRIBO!!