“Nada muestra tan claramente nuestro carácter como las cosas que nos hacen reír”, decía Goethe. La alegría dentro de un equipo de trabajo, puede servir de excelente termómetro para saber lo que se puede esperar de él.

Las investigaciones médicas demuestran que la risa libera sustancias químicas en nuestro cuerpo que alivian el estrés y mejoran nuestra salud mental y física. La risa incluso parece tener efectos positivos en los pulmones y el corazón, por no mencionar el tono muscular en la cara, el cuello y el vientre. Pero quizás el efecto más loable de la risa es que ayuda a construir relaciones con personas que nos rodean.

La gente feliz es un 88% más productiva, según el estudio Felicidad y trabajo, de la consultora Crecimiento Sustentable. Además, tiene 33% más energía y dinamismo para trabajar. La risa facilita el aprendizaje de habilidades y la creación de los acuerdos. La investigación también demuestra, que la ausencia de la risa y el buen humor en el lugar de trabajo contribuyen mucho al estrés laboral, una de las causas más comunes de las bajas por enfermedad.

Ante las magníficas ventajas de la risa, para nuestra salud y para la productividad de la empresa, aún sigue siendo muy habitual ver a empleados serios en la oficina. Según Hammond, experta en lograr rendimiento y productividad en empresas de alto nivel, existen dos grandes razones por las que somos serios en la oficina:

La primera: “Tenemos miedo a ser ridículos en el afán de ser positivos”, lo que podría poner en peligro nuestra posición profesional y el desarrollo de nuestra carrera dentro de la empresa.

En segundo lugar, históricamente la oficina se ha concebido como un espacio “exclusivamente para trabajar”, además, empresarios y empleados tienen la opinión de que si el trabajo no se traduce en esfuerzo es porque no estamos trabajando lo suficientemente duro.

Hoy en día, el trabajo ya no debe ser visto como ‘trabajo duro’ o como un ‘medio para un fin’ porque la verdad es que pasamos demasiado tiempo en nuestras oficinas para que sea sólo eso, es parte de nuestro día a día y una faceta más de nuestra vida, por lo que debemos aprender a desarrollarlo con entusiasmo, de lo contrario seremos las personas más infelices e improductivas, amén de no enfermar con tanta tensión acumulada durante todas las horas de trabajo.

Como líder al crear un ambiente donde el humor y la risa son aprobados positivamente dentro de la rutina laboral estará creando un ambiente de disfrute para el equipo. Es este disfrute el que a corto y mediano plazo va a crear una economía más productiva dentro de la empresa y una fuerza de trabajo más eficiente en dónde todos se sentirán más comprometidos con el negocio. Reírse es salud y ahora también productividad. Contagiemos la risa!!

Mónica Seara. CEO Humanas Salud Organizacional

Síguenos en @HumanasSO y participa en nuestro grupo de networking en LinkedIn

Haz click aquí y suscribete a nuestro blog