En la actualidad podemos decir, sin temor a equivocarnos, que la mayor causa de accidentabilidad laboral es la ausencia de Liderazgo y Cultura Preventiva en las organizaciones.

Crear una cultura de seguridad, bienestar laboral y alto desempeño no es sencillo , requiere de estrategias creativas y multiples soluciones. Para dar con la tecla correcta debemos cambiar nuestro enfoque, debemos buscar un enfoque holístico de la prevención de riesgos.

No debemos pensar en la prevención como en algo negativo e imposible, es aquí donde los modelos actuales empiezan a hacer agua y no funcionan. Los programas de seguridad y salud se han centrado esencialmente en la seguridad, en reducir la exposición de las personas a los factores de riesgo que emanan del medio ambiente laboral. Esto ha hecho que, como norma general, las organizaciones sean reactivas en lo que a seguridad y salud se refiere.

Es imposible crear una cultura preventiva ágil y dinámica si sólo reaccionamos a los problemas diarios. Nuestro objetivo debe ser pasar de una normativa estática en materia preventiva a una normativa activa. En este punto es donde todas las personas de nuestra organización se convierten en importantes, ellas son la clave para activar nuestra cultura preventiva.

Integración de la Prevención

El primer paso para poner en valor la salud organizacional de una compañía pasa por la integración del modelo de bienestar laboral en todos los niveles jerárquicos y la participación activa de todas las personas que forman parte de la compañía. Cuando decimos todas, queda claro que nos referimos a todas las personas ya sean directivos, mandos intermedios o trabajadores.

Tradicionalmente se hemos pretendido que la cultura preventiva creciera de abajo hacia arriba, haciendo cumplir la normativa antes a los operarios que a los mandos intermedios quedando en la mayoría de los casos las cúpulas directivas al margen. En estos casos la prevención ni de cerca se integra en la cultura y valores de la compañía. El enganche tiene que ser de arriba a abajo. Si el CEO no está en sintonía con la estrategia está será cortoplacista. 

Promover la Salud Organizacional significa, además del cumplimiento legal en prevención de riesgos laborales, gestionar la salud de los trabajadores desde un enfoque integral e integrado y considerar la salud en todas las políticas de la empresa. No podemos esperar a que las cosas sucedan sin más, debemos contribuir a su construcción, de manera activa y apasionada. Debemos ser conscientes de que tenemos que hacer que las cosas sucedan. Está en nuestro ADN ser proactivos no reactivos.

Liderazgo y Bienestar Laboral

Los programas de Bienestar laboral nacen con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas y promover una buena integración entre ellos y el clima de la organización. Son numerosos los estudios que hablan de que la rentabilidad de las compañías está en gran medida relacionada con la calidad de la vida de las personas que la forman. Actualmente hablar de seguridad y bienestar laboral está en boca de expertos y directivos, personalmente me gustaría pensar que es porque algo está cambiando, pero seguramente también los sea porque a las organizaciones la “no seguridad” les cuesta mucho dinero.

La mayoría de los líderes ignoran todavía que la mayor ventaja competitiva que sus organizaciones pueda tener no radica tanto en su inteligencia sino en su salud organizacional. Un liderazgo eficiente en materia de seguridad y salud puede hacer que las personas de nuestra organización se encuentren más sanas, motivadas y satisfechas, que mejore el clima laboral y la organización de la compañía, estimula la creatividad e innovación, se reducen los índices de estrés,…

Un líder eficiente sabe que prestar atención a los sentimientos ayuda a ahorrar tiempo, aprovechar más oportunidades y concentrar la energía en la consecución de mejores resultados.

Líder Empático

Cuando aprendemos a escuchar a otras personas, descubrimos enormes diferencias en las percepciones. Debemos procurar comprender a los demás, y después ser comprendidos. Este punto es esencial para alcanzar soluciones ganar-ganar. No existe una fórmula secreta que sea de aplicación a todas las compañías, pero interesarse de forma real por el bienestar de los empleados ayudará y mucho.

Debemos escuchar a las personas que forman parte de nuestros equipos. Solo si escuchamos sus necesidades e inquietudes podremos saber lo que quieren y así sacar lo mejor de cada uno de ellos.

Si somos proactivos, podremos generar constantemente oportunidades de realizar un trabajo preventivo. La mayoría de las organizaciones cambian cuando lo hacen sus personas colectivamente. Los líderes deben ser los facilitadores del cambio y para ello deben ir primero, sino serán un obstaculo.

Líder Motivador

Quemar y sobrecargar de trabajo a las personas que forman tu equipo de trabajo no se traduce en mayores resultados. Aún así, esto sigue pasando en la actualidad, todavía son muchas las organizaciones que sobrecargan a sus trabajadores, omitiendo el carácter humano y emocional de los equipos.

Es prácticamente imposible que las personas inviertan todo su tiempo en cosas productivas, se bloquea su creatividad. Debemos dar autonomía a los trabajadores y reforzar de forma positiva a las personas sin generar ese efecto de “amenaza constante“. Si somo capaces de generar un entorno positivo y saludable de trabajo estaremos más cerca del éxito.

En Humanas Salud Organizacional creemos en las Personas como fuente de ventaja competitiva de las organizaciones. ¿Quieres que te ayudemos a crear un entorno de trabajo saludable?

Javi Martínez. Gestor Identidad Digital Humanas Salud Organizacional

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