El mentoring es una valiosa herramienta para las empresas y puede ayudarte a gestionar mejor a tu equipo humano.

El mentoring es un proceso de desarrollo personal en el cual un profesional con experiencia (el mentor) acompaña y ayuda en su camino de transformación uno o más trabajadores de una empresa, en una relación de mutua confianza.

Mentoring y gestión emocional

El mentoring en gestión de las emociones que ofrecemos desde Humanas Salud Organizacional está dirigido a conseguir un desarrollo integral de las personas. De esta forma, toca temas personales que producen efectos que se repercuten naturalmente en el ambiente de trabajo, deshace nudos emocionales antiguos y destapa el potencial escondido. Es realmente increíble cómo, tocando los puntos adecuados, cada persona es capaz de reconquistar su propia vida.

En artículos pasados habéis leído varios casos de transformación personal de personas que han acudido directamente a nuestros servicios. Pues en el caso del mentoring es la misma empresa la que ofrece esta maravillosa herramienta a sus trabajadores.

Un caso real

Hoy os cuento la historia de Susana.

El director de un centro formativo de Barcelona nos llama porque está preocupado por el comportamiento de una profesora que -según nos cuenta- ha ido empeorando en los últimos meses.

El director me comenta que la profesora en cuestión no había sido nunca la «alegría de la huerta» pero en el trabajo era capaz de colaborar y enfrentarse de forma constructiva a los demás.

Últimamente, al contrario, daba la sensación de llegar por la mañana con una mueca de asco en la cara. Alguna vez, incluso daba la sensación de que disfrutaba con sembrar malhumor entre el profesorado y entre los alumnos.

El director no sabe qué hacer. No quiere perderla por el camino pero, por otro lado, varios profesores le han dado un ultimátum: o ella o ellos.

Programo con Susana un encuentro informal para presentarme y explicarle en detalle en qué consiste el mentoring. La semana siguiente empezamos el proceso, que dura aproximadamente entre cuatro y seis meses.

Susana es una mujer de 47 años.

Soltera, sin hijos, una amiga, ninguna aficción. Hace tiempo que le falta encontrar un sentido a varias cosas de su vida. Ha vivido muchos años con la madre viuda, que falleció hace poco más de un año. La muerte de la madre le ha dejado un vacío muy profundo, acompañado por cierta rabia hacia si misma: reconoce que ha dedicado sus últimos años al trabajo y a la madre y que realmente no ha hecho nada para aportar cambios positivos.

Trabajo y casa, casa y trabajo.

En el ámbito del trabajo, hace demasiado tiempo que ha perdido el entusiasmo. Lo sabe y lo siente. Y no hacer nada al respecto no ha hecho otra cosa que añadir frustración y rabia a la tristeza.

Cuando estudió para ser profesora (y después, cuando empezó a enseñar), Susana sentía una pasión muy potente dentro de si misma, algo como una llama viva y llena de amor. Es lo que hace luz sobre nuestra misión de vida.

No todos tenemos la capacidad de ver y leer esta luz. Cuando podemos hacerlo tenemos muy claro a dónde ir y qué hacer. Es como una brújula. Pues ahora esta brújula no funciona, no da el norte, no se mueve.

Lo personal influye en la empresa

Susana va al trabajo porque tiene que ir. Se cansa rápidamente, no tiene paciencia, le irrita la alegría de los compañeros. Toda expresión de entusiasmo en ellos le da asco. La percibe como falsa.

En el ámbito doméstico, vuelve cada día a la misma casa, año tras año, con una madre medio apagada por la enfermedad. Nunca tiene una cena con amigos, nunca una noche romántica, nunca algo diferente. Todo igual. Igual de aburrido, monótono, monocromático.

Ahora que la madre no está, piensa en la casa y le viene a la mente el color gris. Me dice: «Gris como mi vida».

Su caída de tono en la escuela es consecuencia de la falta de colores en su vida privada. Tan solo hablándolo, lo «ve» claramente.

El mentoring con Susana consiste en llevar a la luz todo lo que siente con respecto a varios ámbitos personales de su vida, poniendo el acento en sus responsabilidades y en los aspectos positivos de situaciones supuestamente negativas.

Por otro lado integramos en el día a día algunas prácticas que sirven para crear memorias positivas cotidianas. En tierra fértil se cosecha mejor, ¿no es así?

Resultados del mentoring

Aunque en el primer mes Susana es capaz de ver algunos pequeños cambios positivos, es después de tres meses cuando empieza a sorprenderse de si misma.

Se ha apuntado a pádel, ha conocido nuevas personas, ha empezado a flirtear con un compañero de juego. En casa ha pintado algunas paredes con unos colores vivos y bonitos, ha cambiado unos cuadros, ha incluso sustituido las bombillas de casa por unas nuevas, más intensas.

¿Y en el trabajo? Pues mucho mejor. Llega por la mañana con una sonrisa y tiene ganas de recuperar aquella pasión y aquel entusiasmo que tenía hasta hace unos pocos años.

Susana tiene más paciencia con los estudiantes y se implica más en las actividades de equipo.  Los compañeros se han dado cuenta que algo está cambiando y la acompañan en el camino.

¡Bien hecho, Susana! ¡A escribir tu propia leyenda personal!

En Humanas nos sentimos especialmente felices cada vez que acabamos  una formación en mentoring o inteligencia emocional. Es muy satisfactorio ver cómo mejora la vida de las personas a nivel personal y de empresa, contribuyendo a un buen clima laboral.

Si quieres saber más sobre este servicio, no dudes en contactarnos.

Alberto Simoncini – Gestión de las Emociones


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