Hace un par de semanas mientras estaba hablando por teléfono con un amigo, dijo algo que habitualmente escucho:

“Las cosas están bien en general, pero siento que no tengo suficiente tiempo para mí“.

Me sorprendió mucho porque esta afirmación no lo esperas de una persona “que puede con todo y siempre tiene energía”, pero había ido perdiendo ese espacio que todos necesitamos para pensar, para relajarnos y distraernos…

La tensión se acumula y puede cronificarse

A diario escucho frases de este tipo: “cada día estoy más saturado”, “me faltan horas…”, “todo me afecta…”, “estoy hasta arriba¡¡”. Son expresiones que reflejan el estado emocional, físico, etc. de estar “llenos”.

La tensión es acumulativa y no se recupera durmiendo cada noche o en períodos vacacionales. Esta es la realidad, siento bajarte del lindo cuento.

El estado de tensión crónico, estrés, el estar en modo multitarea todo el día, no se desactiva durmiendo 12 horas, ni en un mes de vacaciones en cualquier isla tranquila, ¿porqué?, porque es un hábito que alimentamos diariamente; después de estas “supercompensaciones” (dormir como osos, vacaciones, etc.) volvemos a la misma velocidad.

“vuelvo de vacaciones y estoy más cansado…llevo 2 días durmiendo como un oso y cada vez necesito más…”, es el mismo principio de comer poco o mal y pensar que 4 días comiendo cómo si no hubiese mañana compensarán las deficiencias de años.

Si  vives en este mundo, no se puede ir más de 30 segundos sin ver a alguien comprobar su teléfono mientras camina, de pie en la fila, comiendo, mientras habla, etc. ¡Siempre conectados!

Sobrestímulo y trabajo repetitivo

El sobrestímulo es uno de los mayores desgastadores de energía: móvil, tele, ordenador, tablet, ruido, luces, música, etc. y se convierte en adictivo.

Dentro de este concepto de sobrestímulo entra  el modelo de  trabajo continuado y repetitivo (el  más común) y que está en la base de gran parte del problema: ¿has notado que cuántas más horas llevas trabajando más rápido y fácil te despistas?, el cerebro se va agotando y busca distracciones que le relajen…

Cuando sugiero a muchas personas: “¿por qué no pruebas una clase de yoga?”, muchas responden: “me daría un infarto tanta tranquilidad”.  La adrenalina y la sobreactivación están tan de moda que nos parecen normales.

Hace mucho  que se demostró que somos más eficientes en períodos breves de tiempo que en jornadas maratonianas, necesitamos mini-espacios frecuentes con “descansos orgánicos”: levantarte de la silla, caminar, mirar por la ventana, levantar los brazos, estirar, respirar, dibujar de forma relajada, etc. (lo que hace mi gato…)

¿Qué no es efectivo como descanso?: revisar el móvil, redes sociales, internet, televisión,  más de 45 minutos en la misma actividad, etc.

Pero, ¿yo no puedo cambiar mi trabajo, qué hago?;  hay pequeñas modificaciones que siempre pueden hacerse y la suma de todas ayudan de sobremanera a mejorar nuestro estado.

CLAVE 1: mini-espacios diarios y frecuentes

La mejor manera de evitar el colapso es hacer un poco cada día, encontrar pequeños espacios de dispersión.

El fallo en muchas ocasiones está en la siguiente idea: “2 semanas de vacaciones¡¡, me recuperaré de 8 meses de infierno¡¡”, esto es completamente falso; normalmente el paso de estados de hiperactividad a estados de 0 actividad provoca el colapso en muchos sentidos y la vuelta a la rutina es peor; resultado: al mes de volver de vacaciones volvemos a necesitar otras y vamos corriendo de “oasis vacacional” en oasis vacacional.

La idea de equilibrio es compleja, pero podemos resumirla en: “¿he de ir a 150 km/h en este momento?”, aprender a intercalar momentos de monotarea (comer y sólo comer despacio, hablar y sólo hablar, mirar al horizonte y sólo respirar, etc.) con nuestra vida multitarea es fundamental para evitar vaciar nuestras reservas energéticas.

CLAVE 2: Sin pregunta no hay respuesta

¿Cuándo me siento más cansado, cargado, sin energía?, ¿con qué tareas?, ¿puedo hacer estas tareas de otro modo que sea más eficiente, menos agotador?

Te pongo un ejemplo: “he observado que si mis periodos de tiempo delante del ordenador se reducen a máximo 30/40 minutos y entre estos periodos, ando, me estiro, muevo, me desenfoco del ordenador, etc.  llego al final del día con mucha más energía que si espero a la sensación de “ya no puedo más delante del ordenador”.

El error general  se encuentra en olvidar que cada día necesito descargar, desconectar, respirar, corregir mi postura, etc. cada día.  Como decía un entrenador a sus jugadores: “el 80% del tiempo haz todo perfecto, el resto, sáltate esta regla”.

Olvídate del “No tengo suficiente tiempo para mí”

Estás son alguna de las claves diarias para renovar tu estado y olvidarte del… “No tengo suficiente tiempo para mí”:

  • Acuéstate y levántate a la misma hora (mínimo 7 horas de sueño).
  • Comida: pequeñas cantidades, es muy importante que comas lentooo, no te saltes comidas y solo céntrate en comer: fuera teléfono, olvida las discusiones y mastica bien.
  • Párate y respira 5 veces al día, 1 minuto como mínimo cada vez.
  • Evita estar más de 30/40 minutos seguidos sentados; levántate frecuentemente.
  • Como máximo 2 horas antes de dormir, corta ordenador, whatsapp, facebook, llamadas, discusiones, facturas, etc.
  • Anda, estírate, estírate y anda

En Humanas sabemos que la salud de las personas tiene mucho que ver con sus costumbres, con las actividades diarias que desempeñan y con la calidad de todos los aspectos que conforman cada uno de sus días. Nos encantaría acompañaros y ayudaros a alcanzar el objetivo de poner en valor la salud organizacional de vuestra compañía, y con ello contribuir además a crear una sociedad más saludable.

Marco A. Romero. Osteópata experto en Terapia Miofascial y Dolor Cráneofacial.

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