Quiero ser una empresa saludable, ¿por dónde comienzo?

El tema de la empresa saludable está cogiendo auge en este momento. De hecho, AENOR ya ha certificado más de 1.000 empresas en España. Por su parte, el INSST lleva acreditadas 34 empresas desde el 2014, año en que comenzó este reconocimiento a la labor de las empresas por la apuesta de la promoción de la salud en el trabajo. Por cierto, entre estas empresas acreditadas se encuentra nuestro cliente Lidl.

Para ser una empresa saludable no basta poner fruta en la oficina o participar en los juegos de empresa. Estas acciones, desde luego, son positivasy pueden ayudar en la motivación de los trabajadores, pero como sucesos aislados, sin un objetivo y planificación, difícilmente conseguirán que nuestra empresa sea saludable.

Compromiso de la dirección

El primer paso para ser empresa saludable es el compromiso de la dirección. Es esta la que tiene que apostar por la visión global de la salud de sus empleados en la estrategia general de la empresa. Ya no se trata de cumplir la ley de Prevención de Riesgos Laborales (PRL), es ir un paso más allá. La prevención se mejora con la promoción de la salud, y cómo no, el ambiente psicosocial será también un elemento clave en esta apuesta.

Creación de un grupo de trabajo

Cuando tenemos el compromiso de la dirección significa que dispondremos de los recursos para llevar a cabo el proyecto de empresa saludable. A partir de aquí, sería recomendable crear un grupo de trabajo, con representación de todos los trabajadores clave. No obstante, no conviene superar las 8 personas. Se trata de dinamizar al resto de la plantilla y aportar ideas al proyecto. No olvidemos que la empresa saludable se construye entre todos.

Diagnóstico de la situación

Ahora bien, ¿por dónde comenzamos a construir la empresa saludable? Debemos realizar un diagnóstico de la situación. Las encuestas de clima laboral, evaluaciones de riesgos psicosociales y preguntas abiertas a los trabajadores suelen esclarecer mucho la situación de la empresa. Esta, a veces, dista mucho de la visión que tiene el equipo directivo.

Los trabajadores valoran los siguientes aspectos de la empresa:

  • Buen clima laboral
  • Flexibilidad para poder conciliar
  • Buen jefe
  • Salario

Y los empresarios buscan:

  • Compromiso del empleado
  • Retención del talento
  • Mayor competitividad
  • Mayor creatividad e innovación
  • Disminución del absentismo, del presentismo y de las rotaciones
  • ROI de las acciones en materia de bienestar

Como era de esperar unos y otros tienen distintos objetivos y el paraguas que recoge todos ellos es la empresa saludable. Cuando apostamos por la salud y el bienestar de nuestra plantilla les damos a nuestros trabajadores lo que valoran. ¿El resultado? La empresa obtendrá lo que busca. Todos ganamos.

Elaboración de un plan de acción de empresa saludable

De ese diagnóstico saldrá un plan de acción con unos objetivos medibles (recuerda que lo que no se puede medir, no se puede mejorar) y con unas acciones concretas para conseguir dichos objetivos.

Se estimarán los tiempos necesarios para llevarlo a cabo y los responsables para su seguimiento así como los recursos necesarios para materializar esas acciones.

Estrategia de comunicación

La comunicación en todo este proceso será la clave para conseguir el éxito del proyecto. Debemos comunicar a toda la plantilla los objetivos del programa, las acciones que se van a implementar y los resultados que se pretenden conseguir. Tampoco nos debemos olvidar de trasladar a todos los trabajadores que la participación también será la clave para que todo funcione.

También es importante, para darle identidad al proyecto, diseñar un logo y un lema que traslade a los trabajadores el motivo del programa saludable, incluso se puede crear un hashtag para hacernos eco en las redes sociales de la evolución del mismo.

No debemos tener miedo de la comunicación interna. La gente agradece estar informada y la transparencia es un valor en alza en cualquier empresa que se estime saludable. Es más, se evitarán los corrillos y el desgaste que producen los chismes en la empresa, que no suelen traer nada bueno. Normalmente generan ansiedad y desconfianza cuando lo que buscamos es crear un ambiente de confianza y respeto.

¿Quieres tener una empresa saludable?

Desde Humanas recomendamos la formación para mandos y directivos en Empresa Saludable. En ella explicamos cómo abordar este cambio cultural en la empresa, los beneficios de apostar por la cultura saludable y más humana, así como el ROI de las acciones con los ejemplos de las empresas en las que hemos trabajado.

Merece la pena invertir y mejorar el compromiso del empleado apostando por la empresa saludable, ya que todos conocemos la relación entre un compromiso alto y un mejor desempeño, así como las mejoras en el rendimiento de los empleados.

Si cuidamos de los trabajadores, estos cuidarán de la empresa. Nadie quiere irse de donde se encuentra bien, y no confundamos bien con cómodo o acomodado en su matiz negativo.

Si tu empresa quiere dar el salto a este cambio de cultura organizacional y apostar por la empresa saludable y humana pero no sabe por dónde comenzar, puedes contactarnos. También te asesoramos para que sepas qué pasos dar en tu situación.

Mónica Seara – CEO Humanas Salud Organizacional


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