Hoy quiero desmitificar un poco el tema de la motivación. Sólo tenemos que navegar un poco en la red para observar que vivimos en la era de la “motivación”; el auge desproporcionado de la autoayuda y el coaching es prueba de ello: necesitamos apoyo, motivación y alicientes continuos, para casi todo. Pero ¿sabes motivarte?

Gran parte de los superventas en las librerías dan las recetas para la motivación absoluta: las 10 normas para ser eficientes, las reglas de oro de la gente espectacular, los triunfadores hacen esto y aquello, conviértete en un superhumano en 30 días, etc.

Genial¡¡¡, en estos libros me van a decir cómo esta gente está tan guapa, en forma, sana, feliz y a la vez lleva una vida normal…, ¿en serio?

 

Sobredosis de motivación

He de reconocerlo, estoy realmente harto de la sobre dosis motivacional de nuestros tiempos, cómo si el decir continuamente “tú puedes, adelante, eres el mejor, cree en ti…you have the power”, por arte de magia, te hiciera ponerte en marcha y mover tu culo hacia el gimnasio.

Recuerdo mi experiencia personal durante meses con una amiga. Durante más de una ocasión a la semana, durante meses y meses, el tema de su falta absoluta por hacer actividad física estaba presente (bastante presente) en las conversaciones:

“no tengo ganas…no me motiva…estoy desganada…hoy no es el día…a ver si me motivo…etc.”; ante estas quejas continúas mis respuestas eran súper motivacionales (soy su amigo…es mi papel): “verás cómo lo consigues…tú puedes, ve 10 minutos hoy…y poco a poco construirás el hábito…lee esto, aquello…lo de más allá…creo en ti…adelante (con aplausos y confeti en muchas ocasiones…).

Lo curioso de todas estos horas de “apoyo-motivacional”, de escuchar sus quejas sobre su mal estado físico, su desgana, pereza, aconsejarla, animarla, coachearla (hacer de amigo-coach), etc. dieron cero resultado, cero pelado… pero, ¿la finalidad de todo este proceso de escucha, apoyo, ánimo, palmaditas, recreo en el barro de la pereza, y de nuevo empezar el círculo, no era conseguir que hiciera deporte?, tras meses de este proceso llegue a una conclusión:  su queja se había convertido en un hábito,  un círculo vicioso basado en la falta de motivación: Fucking¡¡¡ (en inglés no suena tan fuerte).

 

La situación me llevo a reflexionar, en la cantidad de horas que dedicamos a quejarnos y apoyarnos en la falta de “motivación” para no avanzar o hacer determinadas cosas, por “pereza”.

Ya sabemos el dicho, el que tiene un qué encuentra el cómo, el que no, una excusa. Así que si sólo escuchamos excusas es que realmente no hay interés o motivación para hacer esa cosa. Evidentemente el ejercicio físico, deporte, no estimulaba o motivaba a mi amiga, por eso encontraba las excusas, pero ¿sabes motivarte? moverte y hacer deporte es necesario y bueno para mi salud, encuentro la parte buena para ponerme en movimiento; estar más ágil, fortalecer los músculos, tener más energía, tener menos dolor de espalda…o sigo argumentando grandes excusas para no hacerlo.

El problema es el siguiente: la pereza y la desgana/desmotivación aumentan exponencialmente más rápido que la constancia…” What¡?, o sea, que si me súper-motivo viendo y leyendo todo tipo de libros, me mandan mil vídeos de motivación de gente sin piernas ni brazos y me mandan whatsapp con súper-corazones y la canción de Rocky no iré de manera constante al gimnasio?” …No, siento estropearte la película de Disney en la que vives. La única manera es hacerlo, punto, repetir…haz, repite, haz, repite y sigue y sigue.

 

La realidad no es lo que sientes

Por supuesto, tus emociones son importantes, muy importantes…en eso, todos los especialistas del “coco” y del “alma” están de acuerdo. Por supuesto, ser conscientes de ellas, comunicarlas, expresarlas es importante y nuestro lenguaje actual lo refleja: respeta mis emociones, ten en cuenta mis emociones, no las dañes, tengo que mimarlas, bailarlas…cantarlas….expresarlas….no reprimirlas…trabajarlas…etc.,  pero he de decirte que tus emociones…sí, te engañan continuamente …”qué¡?, mis emociones nunca se equivocan…si me dicen que no es el momento…que no me fluye (Flow es más cool) ir a hacer deporte, sudar y ganar un mínimo tono y resistencia para no romperme cuando corro tras el bus…es que no toca, no es el día, no lo respiro…así que me espero a la próxima semana y hoy, que me lo merezco, me chupo 5 capítulos de mi serie preferida…”, ¿aún piensas que no te engañan?, no hay más preguntas, señoría.

 

“No esperes estar motivado todos los días para salir y hacer que las cosas sucedan. No cuentes con la motivación. Cuenta con la disciplina. ”- Jocko Willink

 

Marco A. Romero. Osteópata experto en Terapia Miofascial y Dolor Cráneofacial.

 

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