Estar sobrepasado por el día a día es una situación muy habitual a la que nos estamos acostumbrando con asombrosa facilidad.

El hecho es que estamos hiper-conectados: ordenadores, móviles, miles de estímulos en la calle, ruido, falta de espacios en silencio, etc. y esto genera un nivel de hiper-actividad mental con no muy buenas consecuencias…lo que ha creado la idea de que cada vez es más necesario crear espacios de “desconexión”, pero la clave es ésta:

Es necesario desconectar un mínimo a diario, esta es la cruda realidad; esperar a unas vacaciones cada 5 meses o al fin de semana después de una semana infernal para recuperarte es contraproducente y poco realista.

Esta situación es cada vez más habitual en personas que forman parte de mi entorno. Te costará creer lo que te voy a decir a continuación, una de las maneras de ser más productivo y eficiente, es buscar espacios para no hacer nada…sí, no hacer nada.

Cuando tienes trabajo pendiente, amigos, familia, deporte, etc. la sensación de dejar tiempo para no hacer nada y dejar la mente tranquila como una balsa de agua tiene importantes beneficios en tu vida: Los principales son la creación de nuevas ideas y la búsqueda de soluciones a los problemas que no has podido resolver desde hace tiempo.

Desenchúfate de todo por unos minutos

La idea de “No hacer nada” pensamos que es lo opuesto a ser productivo, pero la realidad no es así ¿Por qué crees que cada vez más empresas adoptan una política de empresa que pone énfasis en permitir que su personal tenga más tiempo libre?

“Desconectar” es eso: desenchufarte de todo aunque sea por unos minutos; a muchas personas les propongo  lo siguiente:

“Parar varias veces al día, 5 minutos y sólo respira y relaja todos los músculos de tu cara, sin intención, sin forzar”

Es tremendamente difícil¡¡, durante 5 minutos no hacer nada, dejar que tus pensamientos venga y vayan a su antojo, dejar todo…no mirar el móvil, sólo observa el aire entrando y saliendo por tu nariz, sólo observa el aire entrando y saliendo por tu nariz, lento y profundo…este es un  pequeño paso para lograr grandes cambios.

Estamos demasiado ocupados para tener “tiempo para no hacer nada”, pero después pasamos horas delante de la televisión, cotilleando las redes sociales sin parar o preocupándose en exceso por cosas que no están bajo su control. Sólo piensa o recuerda ¿cómo te sientes después de varias horas delante del ordenador o después de un paseo por el parque?

Es seguro que casi nadie deja pasar un día o dos sin cepillarse los dientes; somos bastante conscientes de las consecuencias de no cuidar los dientes de manera regular: Lo mismo ocurre con nuestro cuerpo y nuestro “coco”: nuestro sistema nervioso está saturado, forzado, estresado, etc. así que igual que tus dientes necesitan cuidado diario,  tu  “coco” necesita unos minutos diarios de “desconectar”.

Pequeños cambios producen grandes resultados

La idea no es realizar grandes cambios en tu vida: los grandes cambios se realizan por el acumulo de pequeños cambios y hábitos diarios; pensar que largarte al campo a cultivar tomates es la solución a tu estrés es un cuento.

¿Por qué no empezar por un cambio en la forma de realizar tus tareas diarias, las más sencillas?

Ejemplos de no hacer nada de “Calidad”

  • Pasear sin prisas: mirando edificios, calles, gente, objetos, parándote dónde tu atención te lleve
  • Sentarse: en un parque, un café, mirar tu entorno, etc.
  • Fuera móvil: durante una hora pon el móvil en silencio y resiste a la voz que te dice qué hay algo urgente que mirar…aguanta y observa que pasa en una hora sin móvil
  • Leer: por supuesto, sin mirar a la vez el móvil, el ordenador, etc.
  • Música: tumbado, sentado, caminando…deja que la música haga el resto
  • Escribir: sal a la calle, escribe o dibuja lo que sea, sin intención u objetivo…frases, palabras sueltas, dibuja objetos sueltos, etc.

Ejemplos de no hacer nada de “Mala calidad”

  • Relajarse chupando tele o series hasta que se te caigan los ojos
  • Relajarse o desconectar navegando como locos por internet
  • Absorberte por el móvil

Descubre por ti mismo el beneficio de parar a tiempo y deja de juzgarte por esa creencia tan arraigada en nuestra sociedad de que “no hacer nada es malo”. Nuestro cuerpo y nuestra mente necesita del reposo, de la paz, de la tranquilidad para restablecerse y poder rendir, ser creativo, sentirse con fuerza y porque no, ser feliz!

A mi consulta llegan todos los días personas con síntomas físicos, dolor de espalda, migrañas, bruxismo…que yo puedo aliviar, mitigar y en la mayoría de las ocasiones mejorar, pero también me hablan de su falta de energía, de su ritmo vertiginoso en el día a día, de las relaciones tóxicas, estas cuestiones tienen un componente más emocional que al final nuestro cuerpo acaba manifestando físicamente, porque en realidad lo que me está diciendo es que me pare, que escuche, que me mime.

Te propongo un reto: llevar a la acción alguno de los ejemplos que te he indicado durante 21 días, y después me cuentes cómo es tu nueva vida.

Marco A. Romero. Osteópata experto en Terapia Miofascial y Dolor Cráneofacial.

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