Este título parece no encajar con el estilo de Humanas, seguro que es eso lo que muchos estáis pensando, y así es, en Humanas promovemos justo lo contrario, las empresas saludables, apostamos por la promoción de la salud en el trabajo y el bienestar laboral, y como somos conscientes de que esto todavía suena a una quimera, incluso escuchamos, no sin asombro, como nos etiquetan de “vende humos” antes de atender a nuestros argumentos o experiencias, simplemente por el hecho de que no creen, o igual porque no han visto en su trayectoria empresas que cuiden a sus trabajadores, piensan que lo que hacemos es “imposible”.

No nos engañemos, el trabajo que desempeñamos en muchas organizaciones no es sencillo, es más, uno de los requisitos indispensables es el compromiso y participación de todos los trabajadores, y eso evidentemente, también incluye a la dirección. En este sentido, después, en algunas ocasiones, nos encontramos con la misma situación que se ve en los gimnasios. A principio de año inundados de buenos propósitos nos inscribimos, convencidos de que este año vamos a ser constantes y acudir al gimnasio a entrenar, así perder peso, tonificar, mejorar la resistencia, “ligar”…y llegar al verano con la autoestima alta y la salud como un roble!

Pues bien, en las empresas sucede en ocasiones algo parecido cuando deciden apostar por construir una cultura saludable, de algún modo, pagar la cuota para que nosotros les guiemos, asesoremos y ayudemos a mejorar, equivale a que esa empresa va a ser saludable. Y seguro que entendéis, porque igual tenéis ya la experiencia, que pagar todos los meses el gimnasio no equivale a ponerse en forma, hay que asistir y sudar!! Porque como decía antes, también hay quien va a ligar! Y es muy lícito, claro que sí, lo primero es tener los objetivos claros. Siempre encontraremos empresas que quieren ser saludables por una cuestión de marketing, porque es cool y así es más fácil echarse novia, quiero decir, atraer talento. Después, cuando los jóvenes candidatos comprueban que sólo era maquillaje, cuando no hay nada real, ¿qué sucede? Se van!

Siempre encontraremos empresas que quieren ser saludables por una cuestión de marketing

A donde quiero llegar, y es que para transformarnos, en el caso de la gente que va al gimnasio, o lo que a nosotros nos interesa, las empresas que quien crecer y apostar por una cultura saludable, hay que trabajar. Este tipo de transformación hay que trabajarla, ser conscientes de a dónde queremos llegar y cuáles son nuestras motivaciones, y después ser constantes y pacientes, es una carrera de fondo. Nuestra misión, al igual que un entrenador personal es preguntar qué quiere conseguir, realizar un buen diagnóstico y ser muy claros en cuáles son sus fortalezas y debilidades para no crear falsas expectativas. Después entrenar, lo que entrenas se fortalece, y lo que no se debilita. Ahora bien, nosotros te guiamos y ayudamos, pero el trabajo más duro es tuyo, también el mayor beneficio.

¿Sabes lo que es una empresa tóxica?

Por cierto, igual supongo demasiado, así que haré una pregunta. ¿Sabes lo que es una empresa tóxica? Porque permitidme que lo compare esta vez con una relación tóxica, muchas veces no somos conscientes de que vivimos una relación de este tipo, como es lo que conocemos pensamos que no hay nada mejor, que todo funciona así. Es como la metáfora de la rana en la hoya de agua, va subiendo la temperatura y no lo nota, hasta que se cuece, pero otra rana que pone la pata en el agua hirviendo enseguida salta de ahí.

Pues con las empresas sucede lo mismo, cuando el ambiente está contaminado las propias personas que lo generan ni se dan cuenta, son los de fuera los que en el minuto uno ven el mal clima que se respira, malos gestos, elusión de responsabilidades, demora en las respuestas para avanzar proyectos. Bueno, también es cierto que muchas veces los de dentro también ven que su empresa es tóxica. No pueden conciliar, existen desigualdades, sueldos que no alcanzan para llegar a final de mes, las jornadas son maratonianas, todos los trabajos eran para ayer, falta de claridad en los trabajos, incertidumbre sobre el futuro laboral, …el estrés y la presión se han apoderado de nosotros, y al final eso revierte en conflictos, malestar, errores, bajas, accidentes, falta de motivación, ansiedad, más estrés, falta de productividad, desafección en el puesto de trabajo…pero claro, es lo que hay!! Esta frase también lo resuelve todo.

Las consecuencias de la crisis siguen muy presentes, es más, yo me atrevo a decir que la crisis no se ha ido, y me voy a remitir a los datos que llevo años diciendo que nos ponen de manifiesto que algo hacemos mal. En el 2013 que trabajaba como TPRL veía como se incrementaban los accidentes en la obra en la que trabajaba cuando tenía mucha menos gente trabajando, pero el riesgo psicosocial se había colado sobremanera en las organizaciones, personas que se autolesionaban para coger la baja y no las despidieran, conflictos y peleas porque la gente no cobraba sus nóminas, etc…el panorama era muy dantesco. La cuestión es que cuando yo alertaba de esta situación todos me indicaban lo mismo, es la crisis, pero ya estamos saliendo y esto cambiará. Como yo insistía que para que algo cambie debemos hacer cosas distintas, y comprobaba que los comportamientos y acciones eran las mismas, sólo podía prever que todo fuese a peor.

Evidentemente también he sido etiquetada de pesimista o catastrofista, esto va a cambiar, me decían! Y yo sigo insistiendo, si tú estás en un ambiente tóxico ¿cómo mejoras sino haces nada? ¿Es más fácil que mejores si lo hacen las condiciones externas? Ahí está!! La responsabilidad de nuestros males la ponemos fuera!! La crisis tiene la culpa de todo, listo, diagnóstico realizado. Cuando salgamos de la crisis todo mejorará…

El trabajo nos cuesta salud

En fin, que acaban de salir los datos del MEYSS, y los accidentes laborales 2016 con baja aumentan un 5,0% y los mortales un 1,5%. Dentro de los accidentes mortales los infartos e ictus siguen siendo la principal causa, con el 37,9% del total y 14,9%, son de tráfico, in itinere. Esto es muy preocupante, el trabajo nos cuesta la salud! Ya el grueso de los accidentes mortales no sabemos gestionarlo, ya no están tan relacionados con el ambiente físico del trabajo y la seguridad, sino con lo psicosocial, y esta palabra se nos hace muy grande.

Ah! que no me olvido del absentismo, que los datos del MEYSS y AMAT a finales del 2016 nos daban la friolera cifra de un 15% más de absentismo que el año anterior, es decir 4,5 millones de bajas por incapacidad temporal. Eso sí, aquí la crisis es la causante en positivo, así lo dicen las noticias, como salimos de la crisis aumenta el absentismo. Pero por Dios! Nadie ve que el problema está ahí? Que con crisis o sin crisis los accidentes y absentismo aumenta. ¿Qué estamos haciendo? Sigo poniendo el foco fuera o me hago la pregunta hacia dentro, ¿es mi empresa tóxica?

Si quieres que te ayudemos a desintoxicar y construir un entrono saludable en tu empresa llámanos. La única excusa para no ejercitarse es la parálisis.

Mónica Seara. CEO Humanas Salud Organizacional

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