¿Conoces tus hábitos negativos? ¿sabes identificarlos? ¿eres consciente del desgaste emocional que conllevan esos hábitos negativos en el lugar de trabajo?. Según la doctora Katherine Brooks, autora de You Majored in What? Mapping Your Path from Chaos to Career, hay por lo menos 9 malos hábitos generalizados, de los cuales muchas veces, no nos damos cuenta mientras incurrimos en ellos, son:

Mentira. Falsificar tus credenciales o plagiar intencionalmente algo, mentir sobre tus horas de trabajo, hacer mal uso de la tarjeta de crédito de la empresa, robarse el crédito de los logros de tus compañeros de trabajo o “robar” de diferentes modos puede perjudicar tu Carrera y sobre todo tu empresa.

Procrastinación. Este hábito puede hacer un serio daño al grupo de trabajo. Las personas que creen que harán un mejor trabajo en el último minuto y posponen proyectos o tareas hasta el día (u horas) antes del deadline, pueden que no tengan en cuenta del impacto que tienen ello en sus compañeros de trabajo. Si las prisas del último minuto hacen que otros trabajen rápidamente, es probable que provoques su molestia y que seas el primer culpable cuando un proyecto fracase o no se termine a tiempo.

Negatividad. Sí, muchos de nosotros habitualmente chismeamos o nos quejamos, pero abusar de esa práctica es poner en grave riesgo la unidad del equipo de trabajo. Así como quejarse continuamente, ser negativo produce un desgaste importante e innecesario de energías entre todos los miembros del equipo cosa que, como lógico, disminuye la productividad y las ganas de los trabajadores

Impuntualidad. Llegar  tarde al trabajo o extender el horario de trabajo muestra una actitud de complacencia y falta de cuidado. El hecho de quedarse más en el trabajo, si no es estrictamente necesario, no es una señal positiva, al contrario, enseña una falta de organización y una poca productividad durante el horario laboral.

Falta de atención. Si siempre estás distraído, un mal hábito que muchos de los empleados tienen, puedes cometer errores, cruciales para llevar a buen término los proyectos, tanto en plazos como en formas.

Síndrome del lobo solitario. ¿Tienes la costumbre de querer hacer siempre las cosas por tu cuenta? Eso no va a funcionar en la oficina. Mientras que la independencia es buena en algunas situaciones o cuando la concentración es necesaria para conseguir terminar un proyecto, por lo general las personas que saben trabajar en equipo experimentan un mayor éxito en el trabajo. Si no eres visto como un jugador de equipo, no tendrás el apoyo de tus compañeros cuando haya algún problema.

Berrinches. Si pierdes el control se asume que no puedes trabajar bien bajo presión o manejar bien las responsabilidades, practica técnicas de reducción de estrés, como meditación o ejercicios de respiración profunda y, en la medida de lo posible, deja tus problemas personales fuera del trabajo.

Hablar sin pensar. Hay que meditar todo lo que se dice y controlarse en el lugar de trabajo. Decir algo inapropiado en una reunión o un email puede ser perjudicial a muchos niveles.

Falta de modales. Las cosas más importantes son las que aprendimos cuando éramos pequeños. Cuando pides algo, di “por favor”, cuando alguien te da algo di “gracias”. Si no conoces a alguien, preséntate. Si tienes que interrumpir a alguien di “disculpa”. Los modales son importantes, a todos niveles, ya que es la esencia fundamental de la buena comunicación y de la educación.

Todos estos malos hábitos, a  la larga, perjudican nuestra productividad, la eficiencia de nuestro equipo y e incluso en casos extremos pueden llegar a ser causa de despido.

Independientemente de nuestro puesto de trabajo o del tipo de empresa en la que trabajemos; existe una serie de hábitos positivos,  a los que debemos acostumbrarnos para conseguir mantener un agradable clima laboral y estar cómodos con nuestro puesto de trabajo. De esta forma, podremos garantizar  el éxito profesional.

Las siguientes recomendaciones te pueden ayudar a obtener  excelentes resultados, mejorar la productividad en el trabajo y aumentar la calidad de vida personal y laboral:

Llega a la oficina con 10 minutos de antelación: De esta manera, dispondrás de tiempo suficiente para acomodarte y afrontar pequeños imprevistos que puedan surgir, evitando estresarte a primera hora del día.

Organiza tu agenda con un orden de prioridades: Realiza en primer lugar las tareas más urgentes e importantes; establece unos objetivos diarios evitando sobrecargarse con demasiado trabajo.

Concéntrate en lo que tienes entre manos: Hay ocasiones en las que debes realizar varias activadas diferentes; debes evitar intentar abarcarlas todas a la vez. Concéntrate primero en una de ellas y despeja tu mente de todo lo que no tenga nada que ver con esa actividad. Una buena técnica es retirar de tu escritorio todos los papeles que no guarden relación con la actividad que estas realizando.

No intentes sobrecargarte con demasiado trabajo: No pretendas realizar más trabajo del que puedes abarcar, sólo conseguirás abrumarte y cometer errores. Cuando la carga de trabajo te supere pide ayuda a un compañero o comunica la situación a tu superior.

Mantén limpio y ordenado tu puesto de trabajo: El orden que mantenemos en nuestra mesa de trabajo dice mucho de nosotros. Asimismo, cuando hay una organización y un orden no tenemos que malgastar el tiempo buscando documentos.

Acepta responsabilidades: Es una forma de motivación, de superación y de involucrarse con los objetivos de la empresa; pero no debe comprometerse con responsabilidades que superen tus capacidades.

No interfieras en asuntos ajenos: A veces es inevitable hacerse eco de conversaciones ajenas; pero no debe cotillear con otros compañeros acerca de conversaciones que no van con usted. Los chismes y los rumores no están bien vistos en la oficina; impiden mantener un buen clima laboral y consiguen desviar la atención de las obligaciones laborales. Igualmente debe evitar observar los ordenadores o documentos de sus compañeros sin permiso.

Sea cordial con todos sus compañeros: Sería ideal tener una buena relación, con todos los compañeros de trabajo. Pero lamentablemente, en la mayoría de los casos no es así; normalmente existe uno o varios compañeros con los que mantenemos nuestras discrepancias. Debemos evitar que las cuestiones personales nos afecten en el trabajo y mantener un trato cordial y educado con todo el mundo. De esta forma la jornada laboral será más agradable para todos.

Aseo personal e higiene: Es fundamental mantener buena higiene en cualquier puesto de trabajo. Además debemos cuidar nuestra imagen, asistir a trabajar con el vestuario adecuado, etc. Recuerda que la imagen de los trabajadores es la imagen que está transmitiendo la empresa.

Coma y duerma bien: Una buena alimentación, con mínimo 3 comidas al días y dormir 8 horas al día es fundamental para rendir en el trabajo.

Ahora que ya conoces los buenos y malos hábitos te toca a ti elegir!!!

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