El color nos rodea de tal manera que nos parece lo más natural del mundo. Estimula nuestros sentidos y hace que nuestras vidas sean caracterizadas mas por nuestra parte física o mental.
La escala cromática influye directamente sobre la presión de la sangre, los músculos y los nervios y provoca importantes asociaciones en el cerebro humano. Por lo tanto puede tener efectos estimulantes o relajantes.

Pero, ¿Puede esto afectar la productividad de una empresa? La respuesta es un sonoro SI. Claro está que el lugar de trabajo, en todas sus características, es una variable que afecta mucho la salud de la empresa y, el color representa un elemento fundamental en la gestión del estrés y de la productividad.

Los estudios sobre el tema no falta y, los resultados de todos concuerdan en que el color es una variable importante en la salud de las empresas.  Por ejemplo, los investigadores de la Universidad Creighton en Omaha, Nebraska, realizaron un estudio para determinar si el color influenciaba el estado de ánimo y la productividad de los empleados. En el estudio “Task Type, Posters, and Workspace Color on Mood, Satisfaction, and Performance” descubrieron que los colores influencian, de forma muy relevante, el estado de ánimo de los empleados y el compromiso con la que los abordan su trabajo.

Otra investigación efectuada por el gobierno estadounidense confirma cuanto descubierto por la Universidad Creighton, una investigación en la cual, midiendo la eficacia en el trabajo de un grupo de empleados, se demostró que un cambio del color en sus oficinas evidenció un aumento del 37,4% de rendimiento en el trabajo.

“Un equilibrio adecuado de colores, materiales y texturas puede proporcionar el tipo de estimulo sensorial que necesitamos para ser creativos y productivos en el trabajo. Los matices de colores y los diferentes grados de transparencia y de luminosidad pueden ayudar a crear este entorno diversificado” indica un informe de Steelcase, que ha elaborado una relación de colores y sus efectos sobre el trabajador de oficina.

– Amarillo. Simboliza la luz, la energía, favorece la actividad del cerebro, estimula la comunicación, la creatividad y la inspiración. A menudo representa el intercambio de información. Se recomienda para las salas de reuniones y los espacios de equipo.

– Naranja. Se parece al rojo, aunque sin tanta fuerza. Es un color cálido e íntimo que favorece la interacción con los demás de una manera más informal, y estimula el apetito. Los lugares ideales donde se puede utilizar son las zonas de bienvenida, áreas de reunión informales y cafeterías. Un matiz terracota resulta muy elegante y sobrio para espacios de equipo.

– Marrón. Simboliza el suelo, la tierra, la tradición, la seguridad. Los materiales marrones expresan proximidad a la naturaleza como el cuero o la madera. Los tonos marrones beige tienen efectos relajantes. Se deberían utilizar en entornos informales o tranquilos en los que se desarrolla la vida social.

– Rojo. Ejerce un fuerte impacto sobre las personas y es muy estimulante. Representa el poder, la excitación, el movimiento, la pasión. Si se utiliza en exceso puede resultar agresivo. El rojo debe evitarse en las tapicerías de las pantallas de separación de los puestos individuales. Si se utiliza de manera razonable puede aportar fuerza y categoría a las personas.

– Verde. Representa la naturaleza, la frescura, la fertilidad, el crecimiento y la esperanza. Abre la mente de las personas, favorece la concentración y el pensamiento abstracto. Tiene efectos relajantes y de equilibrio. Es idóneo para puestos de trabajo individuales o salas de formación en los que es necesario asimilar una gran cantidad de información.

– Azul. Es el color frío por excelencia. Representa la paz, la paciencia, la diplomacia, la estabilidad, la fidelidad, la seguridad, la racionalidad. El azul disminuye la tensión sanguínea y las pulsaciones. Tiene un fuerte efecto relajante sobre las personas. Resulta especialmente indicado para puestos de trabajo con un alto nivel de estrés, como los centros de llamadas, o en entornos donde se llevan a cabo negociaciones difíciles.

Por supuesto, hay que tener en cuenta que, no solo el color es importante, sino también el lugar en donde se utiliza y, sobre todo, las combinaciones de colores dentro del marco general y mas amplio de la entera estructura de trabajo. Por lo tanto, cada ambiente de trabajo tendría que tener un color diferente en relación a su función especifica y al cargo de la persona que lo ocupa – mejorar la creatividad, colores en azul o verde; acentuar la voz de mando o poder, rojo y figuras geométricas; o crear ambientes alegres,tonos en amarillo; etc.-, esto, siempre teniendo en consideración la idea y la “sensación” dictadas por la imagen de la empresa.

En linea general, un equilibrio adecuado de colores, materiales y texturas puede proporcionar el tipo de estimulo sensorial que necesitamos para ser creativos y productivos en el trabajo. Los matices de colores y los diferentes grados de transparencia y de luminosidad pueden ayudar a crear este entorno diversificado.

Dicho esto, solo falta una cosa. Elige tu combinación de colores y dale un nuevo aspecto y una nueva “salud” a tu empresa.

 

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