Coincidí con Natalia en una jornada que organizó el IRSST en Madrid sobre Cultura Preventiva en Junio del 2018 y en la que me cautivó con su fuerza y amor por su trabajo. Es por ello que quiero que conozcáis de primera mano la visión transformadora que tiene Natalia de la cultura preventiva, aquí os dejo su entrevista para Humanas.

1.¿Qué es para ti una empresa saludable?

Una empresa que se diferencia porque ya ha cumplido con la seguridad ampliamente, y pone el foco más allá, en el bienestar integral de las PERSONAS.

Es evidente que las empresas persiguen la sostenibilidad en el tiempo de sus negocios, pero quizás no sea tan evidente, que se consigue teniendo en cuenta siempre el activo mas valioso: los HUMANOS, una empresa será exitosa si se preocupa y ocupa de que su personal esté en las mejores condiciones posibles, invirtiendo dinero, tiempo y altas dosis de ilusión en mantener dicho activo saneado, es decir “saludable”.

2.¿Son las empresas Saludables más Humanas?

Sin duda alguna. Una empresa saludable es una empresa que sabe gestionar personas, siendo esto lo más difícil que hay, y lo que distingue a un buen líder y a una buena empresa.

Nadie nos ha enseñado a proporcionar herramientas y a manejar emociones y sentimientos, ni propios ni ajenos, imaginad gestionar las de todo un equipo.

El equilibrio saludable del equipo es el que mantiene la hoja de ruta estable de toda empresa, es el que permite avanzar y permanecer en el camino del éxito.

3.¿Por qué es importante para las organizaciones pensar en este tipo de modelos de gestión justo ahora?

Porque o te adaptas o desapareces. Nadar contracorriente además de poco aconsejable, tiene un límite. La flotabilidad no es infinita. Las nuevas formas de trabajo, los smart workers, los trabajadores nómadas, las nuevas tecnologías, la instantaneidad de los cambios, la inteligencia artificial, la hiperconectividad, el always on, el potencial diferencial del uso experto del Big Data… son contextos técnicos y digitales que nos rodean empresarialmente. Lo importante, es que antes o después, las empresas pasarán por ello y han de saber cuidar a las personas que lo llevan a cabo.

Lo inteligente es adelantarse, y mi consejo, sin tardar mucho, pero que no se nos olvide una cosa: hay que hacerlo equilibrando la tecnología con lo humano.

4. ¿Qué beneficios crees que aporta el modelo de empresa saludable en las organizaciones?

Si hay algo de lo que estoy convencida es del valor añadido que las personas aportan, ese intangible que es el talento y la creatividad.

Dejaremos de realizar tareas monótonas, repetitivas, o que exijan altas capacidades de carga física o de precisión, todo lo que un robot pueda hacer; en cambio las personas tendremos mucho más valor en relación con nuestro potencial creativo, investigador, innovador, comunicador, decisor… para ello hay que tener inmejorables condiciones saludables mente-cuerpo, que nos permita rendir al máximo.

Los beneficios son múltiples, y se resumen para mí, en la palabra COMPROMISO que genera de manera natural:

  • un aumento de satisfacción de los trabajadores, mejorando el clima laboral.
  • un mayor desarrollo de la creatividad, capacidad de aportación y del trabajo en equipo.
  • La retención y adquisición de nuevo talento, al compartir experiencias y conocimiento con la diversidad, entre otras, generacional de la plantilla.

5.Las empresas deben buscar un equilibrio entre el desarrollo del negocio y el crecimiento de las personas ¿Cuál crees que es el principal freno de las empresas en este sentido?

La reticencia al cambio y el miedo a un cambio de paradigma.

Cuántas veces habremos oído, “si algo funciona, no lo cambies”. Eliminar este paradigma de nuestra visión empresarial es complicado. Nos supone un riesgo, nos llena de adrenalina, nos genera inquietud ante la lógica duda por si luego no funciona.

Sería muy ingenuo seguir creyendo que lo que funcionaba desde principios del pasado siglo, nacido en el entramado industrial de “Tiempos Modernos” perdure hasta el momento actual.

Hay que invertir en el crecimiento de las personas no solo de las máquinas, para mantener el desarrollo del negocio. Una forma es invertir en la evolución a empresa saludable, como siempre partiendo de haber superado los estándares de seguridad e higiene en las empresas; antes protección, después prevención, para llegar al concepto bienestar.

6.¿En qué punto se encuentran las empresas en actualidad?

En un punto de inflexión. El contexto internacional nos lleva bastante delantera, de hecho si analizamos las empresas españolas “calificadas de saludables”, la gran mayoría tienen proyección internacional o son grandes empresas.

El problema es que los trabajadores se siguen cayendo de los andamios, muriendo en carretera al ir estresados a trabajar repartiendo en furgonetas cochambrosas o matándose por el amianto…es complicado hablar de bienestar y felicidad cuando no se llega a fin de mes, cuando las condiciones laborales son precarias o cuando no se respeta lo mas básico en igualdad, equidad, conciliación o diversidad.

Una empresa humana y saludable aporta beneficios para sus trabajadores y para la empresa, logrando mayor rendimiento económico para ésta, lo cual supone mayor estabilidad para aquellos, es un círculo vicioso perfecto.

Un gran número de Pymes también están cambiando su enfoque centrando el negocio en el bienestar de su personal. En Fraternidad-Muprespa desde el año 2013, abrimos una convocatoria anual de los Premios Escolástico Zaldívar para reconocer a empresas que destaquen en materia de seguridad y salud.

Son ya 458 los proyectos que se han presentado, y en esta 7º edición los proyectos de PYMES contienen muchas actuaciones enfocadas en ser empresa saludable.

 7.¿Es Fraternidad-Muprespa una empresa Saludable? ¿Qué acciones lleváis a cabo?

Sí. Obtuvimos en julio de 2017 la certificación de Empresa Saludable. Predicamos con el ejemplo. “Fraternidad-Muprespa se involucra con los requisitos que nos convierten en un espacio saludable, promoviendo la salud y el bienestar de las personas que trabajamos o acudimos a ella”.

Esta certificación establece los requisitos de un Sistema de Gestión para organizaciones comprometidas con los principios y recomendaciones internacionales existentes sobre empresas saludables que quieren promover y proteger de manera continuada la salud, la seguridad y el bienestar de los trabajadores.

Al obtener esta certificación Fraternidad-Muprespa apostamos por:

  • Mejorar la salud, bienestar y seguridad de nuestro personal.
  • Reducir la accidentalidad y las enfermedades de una manera continuada.
  • Sistematizar los aspectos claves de los entornos de trabajo saludables (ambiente físico y psicosocial de trabajo, recursos personales de salud y participación de Fraternidad-Muprespa en la sociedad).
  • Facilitar el cumplimiento legal en Prevención de Riesgos Laborales (PRL).
  • Mejorar la motivación de los empleados de Fraternidad-Muprespa.
  • Facilitar el cumplimiento de las exigencias de los clientes.

Y como veis, empezando por reducir los accidentes, las enfermedades y los problemas psicosociales.

 8.¿Confías que la transformación de la empresa hacia una cultura saludable es posible?

Si confío y afirmo que es posible. Nosotros como mutua colaboradora de la seguridad social nos hemos transformado.

Desde el compromiso e impulso por parte de la alta dirección hasta el servicio que ofrecemos a nuestros mutualistas, son actuaciones que tienen siempre un aderezo adicional de empresa saludable, como último ejemplo, nuestro nuevo Hospital  Fraternidad Muprespa Habana el 4º hospital más sostenible del mundo, que no lo digo yo, que lo demuestra el haber conseguido el certificado LEED healthcare, nivel platino, la máxima posible.

Todo esto se nota en la satisfacción no sólo de nuestro personal, sino también de los pacientes que acuden a nuestros centros asistenciales, y que nos califican en calidad con un alto grado de satisfacción, un 8.22 sobre 10. Así mismo recibimos un gran número de felicitaciones personales que muestran que muchos de nuestros pacientes se toman el tiempo de darnos las gracias por el esfuerzo en la transformación que hemos llevado a cabo y que redunda en la satisfacción de todos.

Además, tenemos una figura como la DEFENSORA DEL MUTUALISTA, que de forma independiente y autónoma, trabaja para representar los derechos de nuestros mutualistas y atender sus quejas, que para nosotros, son todas oportunidades de mejora.

9.¿Cuáles son los valores y principios éticos que debe tener una empresa en el nuevo paradigma?

Querer, poder, saber e innovar comprometidos con la seguridad, transparencia, eficacia, eficiencia, igualdad, equidad y diversidad.

Un ciclo completo de vida que mantendrá a la empresa saludable, con un equipo de personas sanas y en perfectas condiciones para llevar a cabo las tareas que cada uno tiene encomendadas, compartiendo un objetivo de crecimiento y mejora tanto personal como profesional.

10.¿Cómo debe ser un “líder saludable”?

Debe ser el primer convencido y empezar por sí mismo, dejar de “jefear para líderar”, porque entre el dicho y el hecho…esta un buen líder:

  1. Un líder que sabe controlar su estrés, en la “era homocelularis”
  2. Un líder no narcisista en la era del “yoismo”.
  3. Un líder adaptativo, en la era de la tristeza, epidemia mental del siglo XXI.
  4. Un líder coherente, transparente, que no engaña.
  5. Un líder grupal, que consigue el compromiso porque trabaja la influencia.
  6. Un líder “femenino”, transformacional, que tira más de carisma, habilidades emocionales y del diálogo que de la fuerza.

11.¿Tienes algún consejo para los indecisos sobre este tema?

Sí, que no seamos meros espectadores, manos a la obra y cuanto antes, a convertirnos en TRAC-ACTORES del cambio!

Que no estamos en tiempos de indecisión, que nadar a favor de las nuevas corrientes nos hará llegar más lejos y a gastar menos esfuerzos en resistirnos. Que prueben y disfruten de formar parte de una empresa saludable sin olvidar jamás lo más básico y prioritario.

Hay un claro antes y después de dar el paso, y que la recompensa viene por sí sola.