La población mundial está envejeciendo rápidamente. Se calcula que entre 2015 y 2050, la proporción de la población mundial con más de 60 años de edad pasará de 900 millones hasta 2000 millones, lo que representa un aumento del 12% al 22%. Esta tendencia demográfica global nos lleva hacia un envejecimiento de la población que repercutirá inevitablemente en el ecosistema empresarial.

En España el colectivo de trabajadores mayores de 55 años representa, aproximadamente, el 12% de la población ocupada y se sabe que este porcentaje irá en aumento durante los próximos años.

Nuestra mano de obra se está envejeciendo a un ritmo cada vez más acelerado, y según datos del INE a este envejecimiento poblacional se le unirá un descenso de la natalidad que provocará que el crecimiento natural de la población en España durante los próximos 50 años sea negativo.

Una extraña relación: Envejecimiento y Trabajo

Las palabras envejecimiento y trabajo de entrada ya no mezclan bien. Si analizamos datos al respecto podemos ver como en España el porcentaje de trabajadores que piensan que el trabajo afecta negativamente a su salud es muy superior a la media europea (40,37% frente a un 26,87%).

Otros datos preocupantes en relación a envejecimiento y trabajo son los recogidos por la Encuesta Europea de Condiciones de Trabajo en 2015 y el Eurobarómetro:

  • El 22% de los trabajadores mayores de 50 años cree que no serían capaces de hacer su trabajo actual a la edad de 60 años.
  • El 45% de los europeos piensa que la discriminación por motivos de ser mayores de 55 años se ha generalizado.
  • El 35% de los trabajadores mayores de 50 años han recibido formación pagada por el empleador en el último año (41% para el grupo de edad de 35 a 49).

¿Se promueve la salud en el Entorno de trabajo?

Tradicionalmente la planificación de los Departamentos de Prevención de Riesgos Laborales se ha orientado casi en exclusiva en la Seguridad en el Trabajo y la Higiene Industrial, centrándose en reducir la exposición de los trabajadores a los factores de riesgo que provenían del entorno laboral dejando de lado a las propias personas.

La tendencia, desde hace ya unos años, es dejar de hablar propiamente de PRL para evolucionar hacia a un concepto más holístico sobre el papel, la Promoción de la Salud en el Trabajo.

Hoy en día ya no es extraño escuchar hablar del Modelo de Empresa Saludable de la OMS, incluso diría que se ha popularizado, sobre todo entre las grandes corporaciones. Aun así, analizados en profundidad la mayoría de los programas de Promoción de la Salud en el Trabajo se centran en modificar aspectos relacionados con el estilo de vida de las personas fuera del trabajo (alimentación, actividad física, tabaquismo y consumo de alcohol) dejando de lado otros aspectos clave como son los siguientes:

  • Educación y formación en salud
  • Conciliación de la vida personal y laboral
  • Estrés y bienestar mental

Son pocos los entornos de trabajo en los que se promueve un envejecimiento activo. Cuando olvidamos que el paso de los años afecta a nuestra capacidad de trabajar dejamos de lado también los aspectos positivos de contar con una fuerza laboral con mucho que aportar por edad y experiencia.

Un reto pendiente: la gestión de la edad

No es un tema nuevo para la empresa. Si analizamos la hemeroteca podemos encontrar referencias muy importantes sobre este tema. No es de extrañar que organismos importantes como el INSHT iniciaran hace años (1995) una fase de información dirigida hacia profesionales y empresas con el objetivo de dar a conocer los verdaderos problemas del envejecimiento: la NTP 367: Envejecimiento y trabajo: la gestión de la edad.

Más tarde y ya desde el propio gobierno se establece el marco general de las políticas dedicadas a la promoción del empleo de los trabajadores de +55 años aprobando la Estrategia Global para el Empleo de los trabajadores y las trabajadoras de más edad 2012-2014. Uno de los aspecto clave de la misma es el siguiente:

“La mejora de las condiciones de trabajo de los trabajadores y las trabajadoras mayores de 55 años, con particular atención a la mejora de su Seguridad y Salud en el trabajo”.

Por último, recientemente se ha puesto en marcha la campaña 2016-2017: “Trabajos Saludables en cada edad” por parte de la EU-OSHA (Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo). La Campaña «Trabajos saludables» 2016-17 pone el foco en 4 objetivos principales:

1 – Promover el trabajo sostenible y el envejecimiento saludable desde el inicio de la vida laboral

2 – Evitar los problemas de salud a lo largo de la vida laboral

3 – Facilitar vías para que empleados y trabajadores gestionen la seguridad y la salud ocupacional en el contexto de una mano de obra que envejece

4 – Fomentar el intercambio de información y buenas prácticas.

La gestión del envejecimiento implica un nuevo desafío a nivel empresarial. Los cambios relacionados con la edad pueden ser tanto positivos como negativos para tu organización y por ello es necesario tener en cuenta las características específicas de los trabajadores de +55 en la gestión preventiva. Reflexionar y valorar el impacto del envejecimiento en la estructura de tu empresa te aportará información muy relevante para trabajar sobre los efectos del envejecimiento.

¿Cómo aborda tu empresa la Gestión de la Edad?

Javi Martínez. Socio Director Humanas Salud Organizacional

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