Abraham Lincoln dijo: Ser feliz es una decisión.” Está en nuestro poder y es nuestra responsabilidad desarrollar la capacidad de moldear nuestra forma de pensar para orientarla hacia la felicidad.

Los buenos líderes generan satisfacción laboral para ellos mismos y para sus empleados, porque el liderazgo se basa en la Gestión Feliz y la satisfacción laboral. No se trata sólo de priorizar la satisfacción laboral por el bien del idealismo y de los empleados, sino de sinergia positiva gracias a la satisfacción laboral.

La felicidad es hacer cosas que produzcan una combinación entre propósito o significado y placer. No se trata de negar la realidad, no ver los problemas o situaciones de estrés; sin embargo, sí gira en torno a apreciar lo bueno, agradecer el trabajo bien hecho y las oportunidades, y así detonar la creatividad y la innovación, claves para el éxito de las empresas.

Estas son algunas recomendaciones para que los líderes se mantengan positivos, felices y contagien esas cualidades a sus trabajadores.

  1. Atraer la felicidad hacia ellos mismos, los líderes deben aprender a procurar pensamientos positivos hacia su propio interior para después alentar a los empleados a ser felices, a pesar de las frustraciones. “No se puede forzar, pero se puede invitar a los empleados a ser felices, pues no es bueno solamente para la salud común, es bueno para la salud mental”.
  2. Apreciar el trabajo de la gente, los empleados que son reconocidos por su trabajo a lo largo del día son también agradecidos con la empresa. “Esa gente es más creativa y productiva. Como consecuencia piensan más en lo que se puede hacer en lugar de pensar en lo que no pueden”.
  3. Enfocarse en las fortalezas, un líder necesita poner más atención a sus propios aciertos, así como a las buenas acciones de los demás. “Es más importante enfocarse y pensar en lo que funciona, en lugar de lo que está mal. Así la gente no sólo se más feliz, se vuelve mejor en lo que hace”.
  4. Darle sentido a los empleados y alentarlos. “Se puede incrementar el sentido de la felicidad entre los empleados de la organización, a través de impulsar su creatividad e innovación. Si una compañía invierte en la felicidad tendrán como resultado retornos mayores en su inversión”.
  5. Fomentar las relaciones en la empresa, se necesita pensar y reformular las relaciones entre los empleados. Se ha pensado que las amistades o relaciones personales entre empleados restan productividad, pero eso no es cierto. “Es más posible que los empleados sean productivos y estén satisfechos con amistades y relaciones laborales fuertes. Las relaciones producen bienestar”.
  6. Ser agradecidos, incluso ante el fracaso o los problemas. Piensa en tus mejores experiencias como un líder, habla de ellas con los trabajadores de la empresa, pues eso produce más de las mismas. Bajo ese contexto, es necesario apreciar y ser agradecido por las cosas maravillosas en tu vida, en tu trabajo, en tu organización.

La satisfacción laboral no es sólo diversión, es un buen negocio. Muchos líderes no priorizan el resultado positivo que se genera con la satisfacción laboral pero los que lo hacen obtienen excelentes resultados. Los empleados felices son más productivos, innovadores y serviciales. Toman menos días de baja por enfermedad y se quedan en la empresa durante más tiempo, todo ello genera empresas más competitivas y con beneficios.

Por todo lo expuesto, y aludiendo a nuestro título de Líderes felices generan entornos felices, terminamos con otra frase de Bernard Meltzer, “La felicidad es como un beso. Debes compartirlo para disfrutarlo.”

Mónica Seara. CEO Humanas Salud Organizacional

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